viernes, agosto 20, 2010

Papeleo

Now Playing

And if they forgive me as oft times before,
I never will play the wild rover no more.

- The High Kings -
Me es difícil no vivir de memorias, porque tiendo a guardar de todo.

Por ejemplo, haciendo la limpieza obligatoria de vacaciones, me encontré el boleto de entrada a Los Miserables (el musical, no el servicio de transporte público) Junto a él, una foto de mí mismo con un grupo de personas que, por azares del destino, terminarían peleadísimas hasta la muerte. Oh la ironía de la vida.

Tomé el boleto y la foto y las añadí a mi bitácora. ¡Maravilloso, papel pegado a más papel! Me emocionan esas cosas.

¿Por qué? Sagan (y muchos más) ya nos habían hablado de la importancia de la memoria, de su retención y su transmisión. Somos una especie que logra dejar su memoria más allá del lugar y timpo donde se encuentre, de tal forma que mis memorias pueden quedar aquí durante años después de que me olvide de este blog. Interesante, ¿no? Es gracias a este proceso de retención externa de memoria que existe el plagio (Gracias)

Dicen que en realidad un cerebro no olvida nada, sólo que cierta información la deja muy poco accesible, de forma que es difícil llegar a ella. Por eso es por que nos gusta guardar cosas: para volverlas a encontrar, porque no nos fiamos de nuestra propia memoria. Pero en ese proceso de guardar información nos puede pasar lo que pasa con las ardilas que guardan semillas en el suelo: de repente te encuentras una que no es tuya. ¿qué pasa?

En nuestro caso, encontrarte con una idea que no es tuya automáticamente te enriquece (o debería de) y el pensador original puede encontrarla después y recordar algo que había olvidado.

Yo a cada rato me encuentro ideas que se me habían olvidado hace tiempo, pero las guardo y las escondo tan bien que nadie más (creo) las ha leído. Algún día espero encontrar a alguien que pueda encontrar sin querer todas mis ideas y en lugar de catalogarlas como las rarezas que son, me ayude a mejorar, y así se enriquece ella y me enriquezco yo. Pero tengo miedo de dejar esas ideas ahí, para que cualquiera la encuentre.
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