martes, octubre 04, 2011

Las constantes

Now Playing:

At the Cavan cross each Sunday morning, there she can be found
And she seems to have the eye of every boy in Cavan Town
If my luck will hold I'll have the golden summer of her smile
And to break the hearts of Cavan men she'll take to me a while

- The High Kings -
Después de los primeros cursos de álgebra, podemos recordar que normalmente x es una incógnita (es decir, un número cuyo valor desconocemos de momento). Para resolver esos problemas nos aprendimos varias reglas y trucos que tienen que ver con balanzas y operaciones "contrarias"; aprendimos sobre potencias (a2 + 2ab + b2) y logaritmos y bases y límites y cálculo y muchas otras ramas del arte de las matemáticas.



Pero por más que intento recordar, no hallo ningún momento en el que me dijeran que la x que está en la primera línea tiene el mismo valor que la x que está en la segunda, tercera y n-esima línea. Piénsenlo un poco y verán que si no se los dicen no es en realidad algo tan intuitivo (claro, hasta que te explican que son simplemente continuaciones de la misma ecuación y por lo tanto son simplemente diferentes formas de escribir la misma expresión. Sé suficiente de matemáticas). Imagínenselo de este modo: si alguien completamente nuevo a las matemáticas viera esa imagen sin ninguna explicación, no hay nada que le indique per se que el valor de x es el mismo en todas las ecuaciones aún si no sabemos cuál es ese valor.

Sin adentrarnos más en teoría, quiero quedarme en ésa idea: el valor de x es constante dentro de un mismo sistema.

Vamos con un poco de realidad. El sábado me quedé hasta altas horas de la noche hablando con una persona muy importante para mí; básicamente desmenuzando una parte de mi vida. Ese tipo de análisis personal, como sabrán, suele ser bastante feo y doloroso, porque te topas con un montón de ideas con las que no quieres encontrarte. Entre esas ideas me topé con que desde hace unos 7 años (es decir, aún antes de que iniciara este blog) sólo unas pocas personas (contadas con una mano), mi blog y el canto han sido constantes en mi vida: han soportado todos mis cambios de actitud, de valores, de habilidades, de escuelas y hasta de humores. Son un pilar en mi vida.

Sólo un día después (domingo) me encontré leyendo junto a otra persona "pilar" un ensayo ("The corrosion of Character" de Richard Sennet, léanlo cuando tengan tiempo) que trata sobre un tema más o menos similar: los cambios que provoca el "nuevo capitalismo" en las personas. Para que se den una idea:

[...]short-term capitalism threatens to corrode his character, particularly those qualities of character which bind human beings to one another and furnishes each with a sense of sustainable self.

O lo que es lo mismo, la pérdida de aquellos valores, ideas y cualidades que nos han acompañado durante muchísimo tiempo y sobre los cuales nos construimos internamente. La falta de pilares, de cimientos humanos.

Después de mucho chillar este fin de semana, me quedé sentado en mi cama y me di cuenta de que todo estaba ahí, incluso yo. Recordé lo que me decía un amigo y lo que leí hace poco en Raptitude:

There’s no feeling like it when something ordinary is happening, and everyone’s being ordinary, and yet in your private mental space you’re seeing it all from way down the road, after these wonderful people are gone. An ordinary moment, adorned with such irreplaceable people, is so rich and perfect that you’d give anything to be right back in the middle of it. And then you realize that you are.

Pensé en mis pilares y en todo lo que tengo. Algo en mi vida es como esa x; una constante cuyo valor desconozco; pero constante al fin; constante en todas las formas que adopta la ecuación de mi vida. Una constante que es el problema y el sostén de todo, que existe sólo para saber cuánto vale, para alegrarnos de resolver el misterio.

Esas constantes son desconocidas, pero están ahí. Sólo me hace falta descubrirlas para valorarlas. Están amenazadas por muchas cosas que no construyen, están ocultas entre muchas otras cosas fáciles de encontrar pero que no presentan problemas y por lo tanto, no enseñan ni construyen nada.

Gracias a esas constantes hoy estoy aquí y soy quien soy. ¿Quién sabe si hay algo que hoy es trivial y mañana resulta ser otra constante? No lo sé, tenemos que aprender a descubrir esas constantes en las cosas más cotidianas, las que damos por sentado. Ésas son las que más hay que cuidar.

¿Cuáles son las constantes de tu vida? ¿Por qué? ¿Cómo te sostienen? Siéntanse libres de compartirlo conmigo aquí en los comentarios
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