lunes, febrero 20, 2012

Everybody hurts (Los sentimientos equivocados II)

Now Playing:

Everybody hurts
Take comfort in your friends.
Everybody hurts
Don't throw your hand
oh, no, don't throw your hand
If you feel like you're alone, no
you are not alone

- R. E. M. -- Everybody hurts

Singapore Business district night view

Por razones políticas, se ha hablado mucho de la igualdad entre seres humanos sin distinción de género, características físicas, creencias ni gustos musicales. Eso está muy bien, lo acepto sin discutir. Sin embargo hay otras "igualdades" que creo, no nos están ayudando como deberían.

Sí, somos iguales en muchos aspectos, pero no en todos. No a todos les funciona la misma dosis de aspirina, no a todos les hacen daño los piquetes de abeja, no todos recuerdan su infancia. Éstas son sólo algunas diferencias que tenemos y que necesitan atención personalizada; una solución genérica puede servir, pero a veces no es suficiente. One size does not fit all. Además de esas (falsas) igualdades, hay otras que pasamos por alto a pesar de lo mucho que nos pueden unir; el secreto está en encontrarlas. Hoy quiero hablar de una sola.

"Todos somos diferentes"

Dejando de lado las cuestiones genéticas, en efecto: todos somos diferentes. Otras personas dicen que "Eres único y especial, igual que todos los demás". Es una pequeña paradoja, pero es cierto; tenemos montones de diferencias que nos hacen únicos. Llamémosle "personalidad" o "identidad", como quieran. El caso es que hay diferencias.

Gracias a estas diferencias es que todos podemos ver la vida desde nuestro propio punto de vista que es ligeramente diferente al de los demás; podemos ver y pensar cosas diferentes, entender el mundo a nuestra propia forma y clasificar de acuerdo a lo que creemos más conveniente. Esta distinción, sin embargo, es completamente inútil si es un aislante: si todos comenzamos a argumentar cuál es el mejor sabor de helado, nunca llegaremos a nada porque todos pondrán algo diferente y contrario a los demás.

¿Cuál es la clave? Hacer las preguntas correctas. Si tomamos todas esas diferencias y las ofrecemos sin pretender convencer a nadie puede pasar algo maravilloso: todos se nutren de la idea. En lugar de intentar convencer a todos de que tu idea es la mejor, puedes darla como una opinión de la cual no estás seguro. Si todo el grupo hace eso, todos pueden tomar las ideas y analizarlas (ya sea entre varios o uno solo) y llegar posiblemente a nuevas conclusiones.

Regresemos a la idea anterior: si todos somos tan diferentes y vivimos circunstancias diferentes y reaccionamos de diferente forma, las consecuencias de nuestros actos deberían ser diferentes también ¿no? Sí, de cierta forma. Lo curioso es que aún si las circunstancias particulares a tu alrededor son diferentes, los resultados son más o menos consistentes en toda la humanidad. Las mismas acciones llevan más o menos a las mismas consecuencias y a las mismas emociones generales.

¿Eso de qué sirve? Los sentimientos particulares son diferentes y vienen de un mismo sentimiento general. Éste último es un punto de partida para que otras personas puedan entender lo que tú sientes. El sentimiento equivocado suele venir en la forma "es que nadie me comprende"; "nadie puede sentir lo que yo siento" y parecidos. Esta frase suele servir para cerrar el tema de conversación, marcando a todos los demás como personas que no pueden ayudar porque no pueden comprender el tema exactamente como es.

El problema es éste: nadie, nunca podrá entenderte al 100%. Ése es justamente el punto detrás de la cooperación y la confianza (más de ello en otro post) Si todos pudieran entender al 100% tu sentimiento, todos te darían un solo punto de vista: el tuyo. Básicamente es lo mismo que hablarle a un espejo.

Sin embargo, el hecho de que nadie entienda tu sentimiento particular y sólo el general debería servir para unirte más con otros que han pasado por algo parecido. Todos te dirán lo que vivieron y lo que les funcionó (o lo que los fastidió). Te están dando múltiples vías de pensamiento que normalmente no usarías, te dan un pedacito de sabiduría sin tener que pasar por todas las experiencias de los demás. Aprender a tomar esos comentarios y actuar en consecuencia es otro arte que sólo puede aprenderse por ensayo-error.

Es bueno aceptar que (en algunas cosas) somos iguales, pero no para estandarizarnos. De igual forma, es bueno saber que somos diferentes, pero no para separar a los demás. Si eres diferente y único es para unirte a todos los demás; para saber que en las buenas (y sobre todo en las malas) no estás solo. Eres único, tal y como todos los demás, y ésa es la mejor unión que podemos tener.

Foto: *etoile, usada bajo una licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)
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