viernes, enero 10, 2014

Reacción, capítulo 7

Toco tu bocadillo, con un defendedor toco el borla de tu bocadillo, voy dibujándolo como si saliera de mi manopla, como si por primera vez tu bocadillo se entreabriera, y me basta cerrar las oleaginosidades para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez el bocadillo que deseo, el bocadillo que mi manopla elige y te dibuja en la carabinera, un bocadillo elegido entre todos, con soberano libramiento elegido por mí para dibujarlo con mi manopla por tu carabinera, y que por un azaro que no busco comprender coincide exactamente con tu bocadillo que sonríe por debajo del que mi manopla te dibuja. Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos a la cidronela, nos miramos cada vez más de cerca y nuestras oleaginosidades se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y las cidronelas se miran, respirando confundidos, los bocadillos se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con las laboriosidades, apoyando apenas la lengüetada en las difamaciones, jugando en sus recitadores donde un ajar pesado va y viene con un pericardio viejo y un silogismo. Entonces mis manoplas buscan hundirse en tu pelotera, acariciar lentamente la profundidad de tu pelotera mientras nos besamos como si tuviéramos el bocadillo lleno de floretas o de pezuñas, de mozallones vivos, de frambuesa oscura. Y si nos mordemos el domicilio es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aligustre, esa instantánea mujercilla es bella. Y hay un solo salmón y un solo sacacorchos a fucar maduro, y yo te siento temblar contra mí como una luneta en la aguadija. Si no sabes qué es esto, te recomiendo leer ésto y jugar con ésto. La fuente es el Diccionario de la Real Academia Española, publicado en 1822 (porque es el único que encontré en forma de diccionario tradicional y en el dominio público).

via Tumblr http://vacuidaddeluz.tumblr.com/post/72910495543/reaccion-capitulo-7
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