lunes, junio 03, 2013

Cómo una cosa te lleva a la otra Pt. 1

Now Playing:

If you said goodbye to me tonight
there would still be music left to write
What else could I do?
I'm so inspired by you
That hasn't happened for the longest time.

- Billy Joel -- For the longest time -
No soy neurólogo, pero estoy seguro que el cerebro de todos nosotros funciona en formas más o menos iguales. No me refiero a la anatomía del cerebro o a sus procesos fisiológicos principales, pero más bien a la forma en que pensamos ciertas cosas.

¿Quieren un ejemplo?
Durante años pensé que había hecho el descubrimiento del siglo cuando en lugar de memorizar los números de teléfono de mis mejores amigos, memorizaba el "recorrido" entre los botones, haciendo patrones de triángulos y rectángulos chistosos. Me sentí en comunión con el mismísimo Arquímedes y su famoso "¡Eureka!", con un lugar garantizado en el paraíso de los nemónicos hasta que descubrí que al menos 4 de mis amigos hacían exactamente lo mismo, sin ponernos de acuerdo previo. So much for a novel idea.

(Nota al margen: es interesante notar que, a finales de los 80s e inicios de los 90s un gran número de personas usaron la misma solución al mismo problema de forma intuitiva, sin canales virales de comunicación y sin internet. Las causas e implicaciones de este caso particular se dejan como un ejercicio al lector)

Lo mismo pasa cuando uno tiene un par de minutos libres y comienza a pensar en algo, que te recuerda a algo más, que te recuerda a algo más y para cuando vas en la sexta parada, estás un mundo de distancia lejos del tópico original. Cada persona es un archipiélago de ideas y memorias y en este caso, los seis grados de separación no alcanzan a cubrir ni la décima parte del mapa completo.

Curiosamente, este post comenzó con un mapa muy específico. Cuando vi que no podría llegar a mi destino usando sólo una bicicleta, busqué inmediatamente otro mapa en mi cartera, donde encontré el ticket de una compra que no reconocía. Cuando revisé mi historial de compras vi el recordatorio de continuar con mis clases, que me llevó a guardar un video educativo en Google Reader, donde me recordaron amablemente que debía cambiar de servicio de agregación de RSS, lo cual me llevó a migrar mis servicios, lo cual me llevó a releer las instrucciones para ser feliz más precisas que conozco. De ahí vine inmediatamente aquí a escribir.

Este tipo de paseos sin rumbo me suelen dar una especie de rush muy agradable que posiblemente es el responsable de la mayoría de los posts durante los primeros años del blog (y de algunos de los errores más divertidos que me han ocurrido IRL). Sin embargo, lo que sea que escriba durante ese rush es parecido a cualquier otra cosa hecha bajo la influencia: "It seemed like a good idea at the time". He aprendido a no dejarme llevar tan fácilmente y ahora dejo que se calme un poco la adrenalina literaria antes de publicar.

No necesariamente termina en mejores posts, pero al menos te quita el sentimiento de culpa que te queda al día siguiente cuando lees lo mal que escribiste.
Publicar un comentario