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miércoles, septiembre 18, 2013

Papeles perdidos II

Now Playing:

Mis días sin tí son tan oscuros
tan largos tan grises mis días sin tí

Mis días sin tí son tan absurdos
tan agrios, tan duros mis días sin tí

- Shakira -- Moscas en la casa -

Hoy tengo que escribirte a tí, la del pasado.

Han habido muchos altibajos en nuestra historia compartida. Sobre todo bajos. En el momento no se siente (sintió) así, pero unos años después veo todo el daño causado.

No te escribo para culparte, sino para hacerte consciente de que tú también tienes parte en esto. No fuiste tú ni fui yo: ambos lo hicimos con plena conciencia y libertad.

Técnicamente, no hicimos nada malo, pero definitivamente todo parecía ocurrir a escondidas. No era nada malo, pero ciertamente no parecía nada bueno.

Técnicamente en cada "escapada" y tiempo libre de los campamentos, cuando fuimos a la azotea de ese hotel en Pueblaa a ver estrellas, en cada viaje en autobús donde nos sentamos juntos, en cada carta que compartimos... no rompimos ninguna regla escrita, pero sí el espíritu de la regla.

Todos, prácticamente todos los que nos conocían me pidieron por años que me alejara de ti. Me sugirieron, me amenazaron, me regañaron, me inspiraron, me rogaron que te alejara de mí y de mi vida. Era demasiado tonto como para tomarlo en serio. De alguna forma, pensaba que estaba haciendo lo correcto, me mantenía dentro de tus pensamientos y tus sentimientos. De alguna forma te quería "ganar" de vuelta.

Hice muchos errores en ese tiempo y como resultado ahora soy marginalmente menos estúpido. Ahora sé que no debí buscarte más después de que decidiste no estar conmigo. Eso me llevó a idealizarte y a buscar algo más de ti. Me conformaba con las migajas que me dabas sin darme cuenta que merezco, por dignidad propia, una comida completa.

Sin embargo, la historia de esos errores y las lecciones que me dieron son solamente para mí y contarlas en una carta me obligaría a reescribir cientos de líneas de papeles que hoy están repartidos en al menos 3 cuadernos, 4 estados de México, dos países e incontables botes de basura.

2012.04.xx Fingiendo anotar en una junta informativa

martes, septiembre 17, 2013

Papeles perdidos I

Now Playing:

You fill up my senses
like a night in the forest
like a mountain in springtime
like a walk in the rain

Like a storm in the desert
like a sleepy blue ocean
you fill up my senses
come fill me again

- John Denver -- Annie's Song

Soy un astronauta. Una figura que vive siempre en el lugar entre la Tierra y Todo lo demás que está allá afuera. Soy ese que a veces está lejos porque se queda viendo al cielo y la inmensidad le calla la boca. Soy el que siempre busca salir sin saber a dónde, sólo por salir. Soy el bicho raro y nadie tiene problema cuando les digo de mi ambición, porque quiere decir que estará fuera de vista de todos. Me apoyan porque mi éxito quiere decir que no molestaré al resto de la sociedad.

Soy un astronauta que sale sin pensar en las consecuencias y cuando está en su misión recuerda a todos los que hicieron posible el viaje. Se acuerda y quiere hablarles, quiere saber si están bien, quiere compartir con ellos lo que le parece uno de los espectáculos más grandiosos de todos, pero no puede. Quiere gritarle a los que ama, pero nadie puede oírlo. Está aislado, nadie responde, nadie entiende. Lo único que puede hacer es mandar un proverbial mensaje en una botella. No sabe que aún si la botella y el mensaje sobreviven y son encontrados, nada asegura que alguien se tome la molestia de responder.

¿Quipen le responde a un loco? ¿Quién se gasta en entenderlo? ¿Quién se ingenia para mandar la botella de regreso al espacio?



Me siento aislado de todos. A veces siento que la gente me ignora activamente y decide sacarme de sus vidas. Soy un bicho raro y repulsivo, que es admirable en un stand de museo, pero que no quieres cerca de ti. You know what I'm saying?

2013.09.02, hoja arrancada de un cuaderno.

martes, agosto 20, 2013

De encuentros y matemáticas sencillas

Now Playing:

Yo que ya he luchando contra toda la maldad
tengo las manos tan deshechas de apretar,
que ni te pueden sujetar
vete de mí

- Bebo y Cigala -- Vete de mí -

Rant post! ¡Léase bajo su propio riesgo!

Hace poco reflexionaba con un grupo de desconocidos en el internet acerca de cómo a veces me invade el sentimiento de la soledad. No la soledad de no tener una pareja sentimental o de estar relativamente lejos del resto de mi familia; más bien la soledad del que no tiene a nadie cercano a quién contarle cualquier cosa, desde que se rompió una agujeta hasta que se murió mi abuelo.
Las últimas veces que he hecho público este sentimiento me he encontrado con un montón de buenos deseos, pero malísimas acciones. En general, los que me escuchann responden diciéndome que "no estoy solo", que ellos están ahí para cualquier cosa que se ofrezca, que no me preocupe.
Eso es bonito y todo, pero es la típica respuesta sólo-agregue-agua que espero de los que llamo amigos. No es que no confíe en ellos, pero vamos, sé que si digo que me siento mal ellos me dirán que me apoyan. Si hay fuego le echarán un balde de agua. Si alguien estornuda, dicen "Salud!". Narrativa 101.
No me malentiendan, las personas a las que les comparto esto en la vida real son personas en las que confío (de otra forma no les diría nada) y son personas con excelentes intenciones, pero su apoyo moral es inútil la mayoría de las veces. Caray, si sólo se tratara de apoyo moral-verbal, puedo obtenerlo sin alejarme del escritorio y el problema no pasaría de ahí. Tal vez habría una especie de carrera tipo televangelista gringo en la que un fulano se sube al podium para proclamar buenos deseos seculares y frases de apoyo que se pueden repetir como mantras cuando uno se siente desesperado y/o está en el baño.
(Inmediatamente después de escribir este párrafo me di cuenta que esto existe: es el modelo básico del conferencista de superación personal. Un monito que se para frente a un micrófono a decirle a todo el mundo que lo escucha "¡Tú puedes, sé un campeón!". Ni en eso soy original)
Sin embargo la soledad no es algo que se trate con palabras, a menos que uno quiera terminar murmurando cosas raras en una cueva y sea llamado el Sabio/Tonto de la Montaña. La soledad necesita algo más que palabras de aliento.

Hace ya algunas semanas discutía este problema con algunos extraños en un rincón olvidado del internet. Fui ahí porque sé que podría encontrar personas que tuvieran los mismos problemas que yo; tal vez alguno incluso tuviera una guía o ayuda para encontrar una solución. Al menos podríamos hablar entre "iguales", siendo todos afligidos por esta condición.

Lo que pasó fue mucho menos agradable de lo que uno se hubiera imaginado, pero mucho más productivo. Al estar todos en un grupo hermético, los miedos más fuertes fueron saliendo a flote, uno por uno. Las cosas que sabíamos pero que no podíamos admitir ni siquiera a nosotros mismos, salieron como por arte de megia en esa reunión de solitarios. No era un sitio para la discusión racional de nuestras mentes, era un lugar para sacar todas las palabras irracionales y traicioneras que llevábamos dentro. Fue un exorcismo nada agradable y muy necesario.

Cuando me llegó el turno de hablar, presenté el pseudoargumento que llevaba masticando desde Enero: Al discutir mi soledad, la respuesta suele ser parecida a No te preocupes, todos pasamos por eso. El problema de esta actitud es doble.

Por una parte, esta actitud tiende hacia la negación o minimización del problema raíz. Si todos pasamos por ahí y seguimos vivos no puede ser tan malo, ¿cierto? Falso. No todos pasan por la misma soledad de la misma forma. No todos salen de ella. De los que salen, no todos lo hacen ilesos, los daños no son iguales y varios son irreparables. El argumento por la democratización no ayuda a nadie.

Por otra parte, las matemáticas de la soledad no son como muchos las pintan. No es posible que todos nos sintamos igual de incomunicados con el resto del mundo. Vamos a ver por qué.

Yo digo que uno de los "argumentos" de mi soledad es la extrema falta de comunicación entrante: siento que nadie me busca activamente si no es porque necesitan algo. Siento que no estoy presente en las vidas de los que conozco hasta que yo mismo me hago presente. Esto desde luego no es nada más que mi apreciación subjetiva, porque no puedo conocer lo que pasa en las mentes de los demás, así que sólo puedo basarme en la evidencia disponible (lo cual es fácil de hacer porque no hay ninguna).

La única forma que conozco para contrarrestar esto es tomar cartas en el asunto y yo mismo contactar a las personas en las que pienso. Funciona, pero sólo hasta cierto punto y después de varios intentos en los que no hay reciprocidad unos días o semanas después, me siento peor que cuando comencé, no tanto por el dinero y tiempo invertido sin frutos, sino porque parece confirmar mis sospechas y realmente no me gustan los resultados que veo.

No todos pasamos por lo mismo de la misma forma. Sean dos conjuntos, A (los que encuentran) y B (los encontrados). Si a encuentra a b, necesariamente B es encontrado. Esto suena a tautología, pero es necesario para establecer que no a todos nos ocurre el fenómeno de no ser encontrado. Todos los a en A encuentran a alguien y todos los b en B son encontrados. Si hay alguien que no es encontrado, pertenece a C. Las teorías que podrían explicar el hecho de que estoy en C son:
  1. El conjunto A está completamente vacío; o
  2. La unión de A y B no es igual a todo el universo (ergo, el conjunto C no está vacío)
La primera suena completamente ridícula al ver que la interacción entre personas existe. El conjunto A no está vacío, lo cual implica que B no está vacío. Por otra parte, you puedo observar al menos un elemento que no está en B ni en A (yo).

Meh, estoy cansado de escribir esto a lo largo de todo un día aburrido en el trabajo. Al final, sólo quiero decir que estoy solo, que me siento solo y que hay quienes lo tienen mucho mejor que yo. No digas que a todos nos pasa, porque ni nos pasa a todos, ni os pasa de la misma forma, ni con la misma intensidad ni durante la misma cantidad de tiempo.A lo mejor eres una de personas normales con vidas buenas y con amigos que te buscan. Yo no soy así. Cada vez más quiero serlo

miércoles, abril 03, 2013

Por qué no quiero ser adulto

Now Playing:

Sleep with dried up tears
Sleep with our dried up hearts
The love I give is nothing you wish

- Elizabeth Anka Vajagic -- Sleep with dried up tears -
my desk this morning

En días como hoy me siento terriblemente deprimido y sin ganas de hacer nada. Tengo problemas para despertar, para hacer mi rutina (que sale simplemente porque me pongo en "piloto automático") y para socializar con los demás. No sé si será una especie de depresión post-vacacional o por ciertas personas tóxicas que aún son parte de mi vida (y de las que no me he podido zafar por cuestiones más grandes que yo mismo). Sospecho que lo único que quiero es una vida fácil como la que tenía cuando era estudiante; las metas eran claras y las dictaba alguien más; el horario era fijo y no admitía variaciones; los descansos eran mejores y más regulares y la salud mental y emocional sí cuentan como razones válidas para ausentarse o pedir ayuda.

En cambio, en esta vida "adulta" parece que muchas de esas ventajas no existen: a nadie le importa si uno está sufriendo alguna enfermedad mental no incapacitante, se espera que uno solo encuentre las preguntas y las respuestas a quién sabe qué problema. Siempre y cuando uno sea capaz de sentarse y hacer "lo que se debe hacer" (que a veces es nada) uno recibe su paga, pero nada más. Poner a prueba ideas nuevas cuesta dinero y es visto como una inversión riesgosa y que casi nunca vale la pena, el esfuerzo y mucho menos el dinero.

No digo que la vida fácil de estudiante sea la mejor; una parte importante de la vida es aprender a hacerse responsable de uno mismo y de las cosas que ocurren alrededor de cada quien. El problema está en cómo se espera que se comporte un adulto "normal" y cómo se espera que actúe un estudiante o un niño:

Es curioso que a un "adulto normal" se le pide que se comporte de cierta forma, se vista bajo cierto código y obedezca todas las reglas aunque no las conozca; mientras que un joven puede transgredir muchas de esas expectativas y éstas se justifican bajo las frases de "aún es joven e inexperto" ¿Por qué es aceptable en un caso y reprochable en otro? ¿Sólo por la edad? Discúlpenme si no le encuentro el sentido.

El optimista en mí diría que la buena noticia es que los que hoy somos adultos jóvenes pronto estaremos en las posiciones "de poder" para re-hacer un conjunto de reglas más coherente con las necesidades del humano, uno que sí tenga en cuenta las muchas necesidades y que elimine las cosas que en realidad no son necesarias.

El pesimista diría que estadísticamente no pasará un gran cambio durante nuestras vidas, porque cuando seamos suficientemente viejos como para poder hacer las reglas, nuestra mente colectiva se habrá cimentado lo suficiente como para repetir las actitudes de nuestros padres. En el mejor de los casos, habrá una nueva generación que comenzará a notar todos nuestros errores (porque seguro estoy que los tenemos, nadie es perfecto) y ellos serán los que nos dirán que nuestra sociedad está mal pensada y no atiende los problemas humanos como se debe. Ad nauseam.

No es que crea que los grandes cambios a la sociedad y a sus reglas ridículas nunca llegarán; pero sí creo que no llegarán todas al mismo tiempo, ni llegarán rápido ni llegarán fácilmente.

Foto: "My desk this morning" por Sleepyneko, usada bajo una licencia Creative Commons Attribution-ShareAlike 2.0 Generic

domingo, septiembre 23, 2012

El arte de observar

Now Playing:

I feel like I win when I lose...

- ABBA -- Waterloo -

Empty Theatre

Observar es un arte, igual que la música y la escultura y demás combinaciones contemporáneas. De acuerdo con la Britannica, el arte es:

... the use of skill and imagination in the creation of aesthetic objects, environments, or experiences that can be shared with others

Hay algo en cada uno de nosotros que puede reconocer la belleza, aún si no podemos definirla en términos exactos y precisos. Hablando en términos generales, podemos hablar de obras de arte que "todo el mundo" reconoce como estéticamente agradables, a la vista, al oído, incluso al olfato o a cualquier otro sentido y sus combinaciones (hay más de 5 sentidos, FYI). ¿Por qué ciertas cosas resuenan dentro de nosotros? Supongo que alguien más inteligente que yo ya se habrá preguntado lo mismo y debe de haberlo estudiado; yo en particular no lo sé.

Lo que sí sé es que observar es también un arte. Un arte que, temo, está desapareciendo alrededor mío. ¿Por qué? Primero lo primero, establecer mi punto principal.

Hace unos días me quedé asombrado viendo el video de un hombre que plancha una camisa. Si no les dijera nada más del video seguramente lo catalogarían como algo común y corriente porque, bueno, planchar una camisa no es nada del otro mundo, ¿o sí?

(Spoiler alert: Sí, es algo del otro mundo...)

Of fire and ashes

Now Playing:

My hands, they're strong
But my knees were far too weak
To stand in your arms
Without falling to your feet

(...)

Tonight we are young
So let's set the world on fire
we can burn brighter than the sun
tonight

-- Mashup Germany - Fun vs. Adele; Set the world on fire --

Fire!

Estimado lector, la entrada de hoy puede localizarla aquí en formato HTML o aquí en formato PDF. Gracias.

Foto: Jon Cage, usada bajo una licencia Creative Commons Attribution-ShareAlike 2.0 Generic (CC BY-SA 2.0)

martes, julio 10, 2012

De pseudo-filosofías modernas

Now Playing:

Every time I look at you I don0t understand
Why you let the things you did get so out of hand
You'd have managed better if you'd had it planned
Why'd you choose such a backward time
and such a strange time?

-- Andrew Lloyd Webber - Superstar --
A question and exclamation mark of jigsaw puzzle pieces

¿Se acuerdan hace cinco años cuando Twitter era apenas un juguete para ñoños como yo? Ahora, todo el mundo tiene una cuenta y cualquiera puede jugar a ser geek sin saber lo que realmente significa ser uno. Pero hoy no voy a hablar de esos pseudo-geeks que no saben ni dónde buscar un artículo científico de calidad, quiero hablar del contenido de algunas personas.

Si son como yo, tendrán muchos amigos conocidos en sus redes sociales que usan su estado para difundir al mundo su "sabiduría", usualmente robada de otros estatus que a su vez se la robaron de un sitio que tiene frases mal citadas y/o sin contexto. Esta gente suele afirmarle al mundo lo libre que es su espíritu, lo mucho que han sufrido en la vida y cuánto han aprendido de dicho sufrimiento.

Como sabrán, no es un problema nuevo. Ni siquiera es un problema que exista solamente en el internet, se origina en Meatworld, con toda la gente que intenta ser positiva y animada y popular y normal (es decir, la secundaria y/o preparatoria all over again)

Para muestra basta un botón:
¿Alguien más nota la discrepancia? Una persona que clama en un tweet que cada sufrimiento te "ayuda" y al siguiente una preocupación infantil, lo que en inglés se conoce como "wishful thinking", lo cual es bonito en teoría pero inmaduro en la práctica (Spoiler Alert: es imposible vivir sin que te rompan el corazón al menos una vez. Es común que te lo rompan varias veces)

Esto ocurre todo el tiempo. Todo. El. Tiempo. No escribo de ello por quejarme de la gente en mis redes sociales, porque eso es inútil. Escribo porque es un problema muy real y las redes sociales son sólo un síntoma de ellos: la pseudo-sabiduría.

¿Han visto a este tipo de personas? ¿Los conocen "en vida real"? Es el tipo de gente que ve una película inspiradora y se siente llena de energía y lista para cambiar al mundo y a la mañana siguiente sólo se preocupa de seguir su rutina, repitiendo (o mejor dicho, regurgitando) las frases sabias sin saber qué quieren decir o por qué fueron dichas en primer lugar.

Esto viene, creo yo, porque están viviendo el "proceso de sabiduría" al revés: usualmente esos pronunciamientos se dan después de vivir una experiencia de iluminación o una larga reflexión o algo parecido o una combinación de las anteriores. Dicho de otra forma, esas frases sabias son un fin, no una base; usarla como tal es inútil en un 99% de los casos (que he observado)

Por otra parte, la gente que realmente vive con ese tipo de ideales es curiosa: no tiene frases bellas que compartir, no suele tener muchos seguidores (quiero decir, IRL) y es en general un "bicho raro". Es el tipo de gente que está en la mitad de ese proceso de sabiduría. Pasan desapercibidos y usualmente llegan a una conclusión que no necesariamente es nueva, pero sí es original y personal.

Al igual que en las matemáticas, esa sabiduría no la puedes comprender sino hasta después de haber pasado por un proceso similar y usualmente distintas personas pueden llegar a las mismas conclusiones pero por vías muy diferentes. Como bien dice el dicho, nadie aprende en cabeza ajena. Pero quien puede aprender, lo hace bien y llega a las conclusiones que miles de filósofos han compartido en los siglos pasados.

Si las conclusiones son las mismas ¿de qué sirve pasar por ese proceso? Respuesta: el proceso es crucial. Es el proceso el que forja al pensador más que sus conclusiones. Un proceso de sabiduría fortalece, según la persona, el carácter, la capacidad de pensamiento, el poder "jugar" con una idea nueva (y a veces desagradable) sin aceptarla inmediatamente...

...pero nos encanta el drama, las historias (es un rasgo típicamente humano). Queremos que la vida sea como en esas películas y queremos comenzar con un buffet de sabiduría que impresione a nuestros pares y guíe nuestras acciones hacia una meta grandiosa, inspirando a su vez a los demás. Lo que casi siempre se nos olvida es que esa meta grandiosa es lo primero que nace en la mente y el buffet sigue naturalmente, como consecuencia.

La sabiduría en la vida real es igual que muchas otras cosas: los medios lo pintan como un espectáculo de fuegos artificiales cuando en verdad son erupciones volcánicas en cámara lenta, con el magma-idea consumiendo todo poco a poco, infectando la mente y luego las acciones con ideas que llevarán a la meta grandiosa. Al final, todo uno está cubierto con ideas y encaminado hacia algo grandioso. El proceso es "lento" y "aburrido", pero mucho más auténtico y satisfactorio que la vida de esos pseudo-filósofos modernos.

Foto: Horia Varlan, usada bajo una licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)

lunes, junio 04, 2012

De los sentimientos de añoranza

Now Playing:

And to see you're really only very small,
And life flows on within you and without you.

- The Beatles - Within you, without you -
Just THINK : ABOUT IT : Just write a title, YOUR thoughts....ENJOY! :)

(Basado en una historia real y reciente)

El otro día que platicamos me di cuenta de una cosa: te extraño más cuando platico contigo.

Cuando no estás, puedo imaginarte. Puedo recordar desde tu tono de voz hasta la cara que harías cuando te cuento uno de mis pésimos chistes. Te conozco tan bien que me imagino qué dirías si te cuento mis planes locos o si te presumo mis aventuras más recientes.

Te extraño cuando no estás, sólo que de forma diferente. Te extraño porque te quiero y porque quisiera que estuvieras aquí como si no hubieran pasado los años, cuando todavía nos estábamos descubriendo sin saber  nada el uno del otro.

Pero cuando estás aquí, platicando conmigo, me doy cuenta que no eres la persona que extraño. No queda en tí nada de esa persona que extraño. ¿Me ilusioné o me ilusionaste? En realidad no importa, cuando platicamos me di cuenta que extraño a una persona que no existe, a un fragmento de mi imaginación. Estos sentimientos de añoranza ya no tienen en quién apoyarse y pronto caen, indefensos, a estrellarse la cabeza contra el piso.

Foto: UggBoy, usada bajo una licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)

lunes, mayo 21, 2012

No leer

Now Playing:

Nada nos garantiza que tendremos lo que tenemos, nada nos garantiza una vida segura;
tampoco sabemos si tendremos pensamientos que lleven a una espiritualidad iluminada;
nada nos garantiza la paz.

Pienso en que no somos dueños de lo que ya logramos.
Nada nos garantiza que seguiremos siendo los mismos
pero siempre tendremos las huellas,
esas huellas para recordarnos de dónde y por qué venimos hasta aquí.

- El Trío de Omar Rodríguez-López -- Noche Día -
A veces me da gusto saber que no me leen.

En esas ocasiones puedo recordar por qué sigo aquí, por qué sigo escribiendo un blog que no tiene dirección ni sentido fijos; con unas pocas reglas que no sirven de nada. La respuesta no eres tú.

Sería interesante ser de esos que, poco antes que yo, comenzaron su blog y lograron definirlo, moldearlo para dar un mensaje concreto. Algunos de ellos logran vivir enteramente de ello, pero yo no. Yo comencé a escribir aquí sin idea de lo que podría hacer y para cuando entendí lo que podía hacer, ya era demasiado tarde para intentarlo con este blog.

Me he encariñado con este blog, creo que es un buen reflejo de su autor: confuso y sin objetivo; a ratos interesante pero no atractivo; sin conocimientos y un poco improvisado. Tiene lo vanal y lo crucial, lo brillante y lo estúpido, todo en una sola página.

A veces me da gusto saber que no me leen. Me hace sentirme como un bibliotecario, responsable de un número de libros que, aunque pequeño y sin importancia para los demás, es su trabajo entero. Puedo pasearme por el archivo y ver tantísimos errores que he publicado y sé que puedo darme el lujo de dejarlos ahí, sin corrección ni enmienda; al fin que nadie más los ve. ¿Quién me daría tanta importancia como para revisar aquellas letras, buscar una contradicción y acusarme de inconsistente? Aún si alguien lo hiciera lo más seguro es que esté en lo cierto. De cualquier forma, no haría nada.

Le había dado importancia a la promesa de que me leerías (perdón, quise decir "leerían") y escribía algo que podría gustar. Cuando me da gusto saber que no me leen, puedo escribir cualquier cosa, incluso un post como éste en el que estoy casi seguro que repito un argumento. No me molestaré en buscar en el archivo para confirmarlo o negarlo.

Si un post es publicado y nadie lo lee ni comenta, ¿sigue existiendo? No lo sé. No tengo un propósito que cumplir y por eso sigo escribiendo. Gracias por no leer.

lunes, marzo 26, 2012

La soledad y el solitarismo I

Now Playing:

Child of the wilderness, born into emptiness
Learn to be lonely,
learn to find your way in darkness

Who will be there for you,
comfort and care for you?
Learn to be lonely,
learn to be your one companion
Hace mucho tiempo, los humanos encontramos ciertas ventajas a vivir en grupos, incluyendo la defensa conjunta ante depredadores, la supervisión constante de los miembros más jóvenes y la búsqueda facilitada de recursos (siendo un eslabón medio en la cadena alimenticia tenemos a veces que cazar y a veces ser cazados).

Desde ese entonces, hemos desarrollado una complicada red de relaciones que llamamos "sociedad" y en la que se desarrolla toda una suerte de actos, gobernados por un cuerpo más o menos regular de reglas, factoides y nociones generales no escritas. Aprendemos desde nuestros primeros años a comportarnos de cierta forma para mantener una buena convivencia con otros seres en el espacio más o menos próximo al nuestro. Por medio de la imitación conocemos otras mañas, vicios y trucos que usan las personas cercanas a nosotros.

Después, vemos algunos patrones: chicos que besan chicas, señoras y señores que están casados y que después tienen más hijos. Al principio es fácil, son ecuaciones sencillas y se digieren fácilmente. Por fortuna (o desgracia) algunos vemos poco a poco excepciones a los patrones: parejas que viven separadas, niñas que besan niñas y chicos que besan chicos, personas que toman mucho y que comen poco... pronto, esos patrones dejan de ser una constante y se convierten en un punto de partida del cual salen muchos caminos particulares y la regla se vuelve la excepción.

Naturalmente, este choque entre ideas y realidad no siempre es tan fácil como aquí lo he descrito. Algunos intentan pretender que esas "excepciones" no existen; otros aseguran que son aberraciones, rarezas y desviaciones de "La Naturaleza" y "La Sociedad", con mayúsculas, como si fueran máquinas que se ajustan a nuestra visión. Se crean prejuicios, se hacen estereotipos y se declaran los primeros parias.

Las ideas, sin embargo, no se pueden detener sólo con palabras y muchas ideas nuevas han florecido y derriban esas viejas creencias y ese cambio del que les hablaba ocurre. En algunos temas ya hemos avanzado mucho; en otros...

Cuando el hombre primitivo sobrevivió, en parte gracias a la convivencia, se le grabó en la mente la importancia de una vida compartida (además de un horror no descrito hacia la vida solitaria, llena de peligros y riesgos innecesarios al vivir en manada). Ello nos ha llevado silenciosamente a un estereotipo particularmente contagioso: la idea de la socialización forzada.

Por alguna razón extraña, aún hoy en día se suele ver raro a la persona que vive su vida sola, siendo ella misma la prioridad máxima. Como con todas las otras ideas antiguas, a ésta le dan nombres característicos (bastardizados en estos días con la frase-hashtag #ForeverAlone) y se le tacha en murmullos, los grupos le señalan cuchicheando y haciendo notar su poca o nula capacidad social, su desdén hacia la propiedad y espacios públicos, su incapacidad de agrupamiento. A veces hasta le dan su lástima.

(Nota breve: Sin embargo esto no es exactamente equivalente al verdadero "ForeverAlone-ismo"; lo discutiré en otro post)

He sido parte del problema, pero no sería justo decir que he sido una víctima. He sido visto muchas veces como un loco o un inadaptado cuando hago ciertas cosas solo: ir al cine, cenar en un buen restaurante, comprar ropa pero ciertamente no me siento mal por ello ni considero que tenga un problema. Desde luego, yo sólo puedo verme desde adentro y obviamente jamás podré verme como me ven los demás; en todo caso si tengo un problema, no me ha afectado de la forma en que dicen.

De todas esas "reglas" que se han ido reevaluando con los años, ésa es una de las pocas que aparentemente nadie discute. ¿Por qué? Es un error considerar que para todo (y sobre todo para ciertas actividades) uno es un fracasado si las hace estando solo, pero de todas formas he recibido críticas por ello.

A mí no me han hecho daño ni me han "rectificado de mi error", pero ¿qué tal si a alguien más sí? ¿Qué tal si alguien realmente se ofende o cae su autoestima por lo que dicen los demás? A veces he sentido discriminación por solitarismo y no creo ser el único. ¿Por qué nadie parece discutir esto?

Ah claro. Ya tienen novia.

lunes, marzo 19, 2012

Secuencias

Now Playing:

Estoy llorando en mi habitación
todo se nubla a mi alrededor
ella se fue con un niño rico
en un Ford Fiesta blanco
y un jersey amarillo...

- Bacilos -- Devuélveme a mi chica (cover de los Hombres G) -
Lunar eclipse sequence

1, 2, 6, 20, 70... ¿qué sigue?

A los seres humanos nos fascina encontrar patrones (además de que tenemos un cerebro que lo hace de una forma extraordinaria). Incluso encontramos patrones donde no los hay; lo cual nos lleva a muchos, muchos errores:

When you desire meaning, when you want things to line up, you forget about stochasticity. You are lulled by the signal. You forget about noise. With meaning, you overlook randomness, but meaning is a human construction.(via)

Lo chistoso es que hay muchas otras cosas que sí son secuencia (es decir, vienen en orden) y no las vemos o no las queremos aceptar.

Ejemplo: te vas a morir. No sé cuándo ni bajo qué circunstancias, pero te vas a morir. No es una amenaza, porque una amenaza es de la forma "Si haces esto, te pasará lo otro". Cuando te digo que te vas a morir estoy diciéndote algo completamente inevitable y natural, un hecho que puedes constatar fácilmente preguntando por ahí. Sin embargo mucha, muchísima gente parece enojarse cuando les digo esto. ¿Por qué? No entiendo cómo es que una persona que siempre quiere saber la verdad huye cuando le doy ésta verdad sencilla, un hecho que debería aceptar desde que nació.

A pesar de tener una capacidad única para ver patrones y secuencias, encontramos estos dos errores. ¿Por qué? ¿Qué pasa dentro de nuestras cabezas?

He encontrado que esas secuencias que no siempre vemos suelen ser bastante importantes. No vemos el envejecimiento que ocurre día a día, no vemos la evolución de una semana, no vemos cómo algunas personas no son "para toda la vida" y sólo entran, están presentes, a veces dan una enseñanza y luego se van.

Aún así, las secuencias ocurren, son independientes y no nos obedecen aunque a veces intentamos domarlas. Se nos escurren entre las manos cuando queremos domarlas y huyen riéndose de nosotros.

Son como las secuencias matemáticas: sólo tenemos control de (algunas de) ellas al principio, cuando establecemos las reglas. Lo demás es seguir, descubrir todo el tiempo para ver qué ocurre. Algunas serán aburridas, otras serán fantásticas, pero no hay forma de saberlo a priori. El arte es crear, la aventura es continuar.

Las secuencias de la vida son también una forma rara de arte, en la que la satisfacción viene de seguirlas hasta sus últimas consecuencias. No podemos controlarlas. Las tomas o las dejas. Las intentas entender o te das por vencido. Lo estúpido es rechazarlas cuando tenemos una capacidad enorme de reconocerlas. Sólo tenemos una vida y hay una infinidad de secuencias. ¿Vas a seguir rechazándolas?

Foto: Lee J Haywood, usado bajo una licencia Creative Commons Attribution-ShareAlike 2.0 Generic

lunes, febrero 20, 2012

Everybody hurts (Los sentimientos equivocados II)

Now Playing:

Everybody hurts
Take comfort in your friends.
Everybody hurts
Don't throw your hand
oh, no, don't throw your hand
If you feel like you're alone, no
you are not alone

- R. E. M. -- Everybody hurts

Singapore Business district night view

Por razones políticas, se ha hablado mucho de la igualdad entre seres humanos sin distinción de género, características físicas, creencias ni gustos musicales. Eso está muy bien, lo acepto sin discutir. Sin embargo hay otras "igualdades" que creo, no nos están ayudando como deberían.

Sí, somos iguales en muchos aspectos, pero no en todos. No a todos les funciona la misma dosis de aspirina, no a todos les hacen daño los piquetes de abeja, no todos recuerdan su infancia. Éstas son sólo algunas diferencias que tenemos y que necesitan atención personalizada; una solución genérica puede servir, pero a veces no es suficiente. One size does not fit all. Además de esas (falsas) igualdades, hay otras que pasamos por alto a pesar de lo mucho que nos pueden unir; el secreto está en encontrarlas. Hoy quiero hablar de una sola.

"Todos somos diferentes"

Dejando de lado las cuestiones genéticas, en efecto: todos somos diferentes. Otras personas dicen que "Eres único y especial, igual que todos los demás". Es una pequeña paradoja, pero es cierto; tenemos montones de diferencias que nos hacen únicos. Llamémosle "personalidad" o "identidad", como quieran. El caso es que hay diferencias.

Gracias a estas diferencias es que todos podemos ver la vida desde nuestro propio punto de vista que es ligeramente diferente al de los demás; podemos ver y pensar cosas diferentes, entender el mundo a nuestra propia forma y clasificar de acuerdo a lo que creemos más conveniente. Esta distinción, sin embargo, es completamente inútil si es un aislante: si todos comenzamos a argumentar cuál es el mejor sabor de helado, nunca llegaremos a nada porque todos pondrán algo diferente y contrario a los demás.

¿Cuál es la clave? Hacer las preguntas correctas. Si tomamos todas esas diferencias y las ofrecemos sin pretender convencer a nadie puede pasar algo maravilloso: todos se nutren de la idea. En lugar de intentar convencer a todos de que tu idea es la mejor, puedes darla como una opinión de la cual no estás seguro. Si todo el grupo hace eso, todos pueden tomar las ideas y analizarlas (ya sea entre varios o uno solo) y llegar posiblemente a nuevas conclusiones.

Regresemos a la idea anterior: si todos somos tan diferentes y vivimos circunstancias diferentes y reaccionamos de diferente forma, las consecuencias de nuestros actos deberían ser diferentes también ¿no? Sí, de cierta forma. Lo curioso es que aún si las circunstancias particulares a tu alrededor son diferentes, los resultados son más o menos consistentes en toda la humanidad. Las mismas acciones llevan más o menos a las mismas consecuencias y a las mismas emociones generales.

¿Eso de qué sirve? Los sentimientos particulares son diferentes y vienen de un mismo sentimiento general. Éste último es un punto de partida para que otras personas puedan entender lo que tú sientes. El sentimiento equivocado suele venir en la forma "es que nadie me comprende"; "nadie puede sentir lo que yo siento" y parecidos. Esta frase suele servir para cerrar el tema de conversación, marcando a todos los demás como personas que no pueden ayudar porque no pueden comprender el tema exactamente como es.

El problema es éste: nadie, nunca podrá entenderte al 100%. Ése es justamente el punto detrás de la cooperación y la confianza (más de ello en otro post) Si todos pudieran entender al 100% tu sentimiento, todos te darían un solo punto de vista: el tuyo. Básicamente es lo mismo que hablarle a un espejo.

Sin embargo, el hecho de que nadie entienda tu sentimiento particular y sólo el general debería servir para unirte más con otros que han pasado por algo parecido. Todos te dirán lo que vivieron y lo que les funcionó (o lo que los fastidió). Te están dando múltiples vías de pensamiento que normalmente no usarías, te dan un pedacito de sabiduría sin tener que pasar por todas las experiencias de los demás. Aprender a tomar esos comentarios y actuar en consecuencia es otro arte que sólo puede aprenderse por ensayo-error.

Es bueno aceptar que (en algunas cosas) somos iguales, pero no para estandarizarnos. De igual forma, es bueno saber que somos diferentes, pero no para separar a los demás. Si eres diferente y único es para unirte a todos los demás; para saber que en las buenas (y sobre todo en las malas) no estás solo. Eres único, tal y como todos los demás, y ésa es la mejor unión que podemos tener.

Foto: *etoile, usada bajo una licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)

jueves, febrero 16, 2012

Más atrás

Now Playing:

¿Qué más si me quemas?
¿Qué mas si me tocas y digo que no?
Ha sido mi promesa no escribirte una canción.

[...]

Quemaste mis palabras,
¿Qué más da si respondo?
Al final vuelve a ser igual.
Tú sentada, yo al volante
y mis sueños más atrás

- Aldo Obregón -- Más atrás -

Prayer is the language

Cuestionar las cosas que te rodean es usualmente algo bueno. Puedes preguntarte por qué crees en lo que crees, por qué haces lo que haces y por qué vives lo que vives. Preguntarte sobre aquellas decisiones que tomas y que dirigen, de alguna forma, tu vida y tu futuro. Preguntarte qué respuestas necesitas en tu vida.

Las preguntas son buenas. Las respuestas, sin embargo, suelen involucrar algo de desastre.

He conocido varias personas que no se cuestionan y han terminado en una vida que no reconocen. No saben por qué trabajan en lo que trabajan, por qué viven donde viven o por qué hacen lo que hacen. Parece que un día despertaron y por arte de magia ya estaban ahí, en esa vida prefabricada. Aparentemente, eso que llaman "los caminos de la vida" es una especie de magia del Destino, un hechizo que siempre lleva a la gente a una situación en la que no se conoce a sí misma, en la que las sorpresas lo toman a uno y no lo dejan salir, en donde la sartén te toma por el mango y el toro te toma por los cuernos.

A veces yo también soy uno de esos. No nos cuestionamos porque es muy difícil encontrar las preguntas correctas y las respuestas suelen implicar un movimiento enorme de nuestra parte. Ese tipo de respuestas requieren un cambio, un movimiento en nuestra vida, cosa que nunca es fácil de hacer. Lo que es peor aún: a veces nos quedamos inmóviles pensando en lo que deberíamos de hacer. nos aterra el cambio y nos atormenta la idea de saber que algo debe cambiar: estamos paralizados y horrorizados.

¿Cómo deberíamos actuar ante estas situaciones? El sentido común me dice que deberíamos ignorar al instinto del status quo y comenzar a preguntarnos qué hacemos de nuestra vida (cosa que no necesariamente tiene que ver con lo que estudiamos o con nuestro trabajo de 40 horas a la semana)

En otras palabras, preguntarte cuál es tu historia.

Ésa pregunta, por muy cliché que pueda sonar, ha sido una base creativa para mí, una forma de impulsarme a buscar algo más. No he llegado muy lejos, pero hasta ahora he podido construir algo que puedo llamar mío y que nadie más podrá replicar. Cuentos, libros, un par de canciones, algo de trabajo extra... No es mucho, pero está ahí.

No es fácil, desde luego pero no tiene por qué serlo.

¿Te has preguntado cuál es tu historia (si es que estás construyendo alguna historia)?  Me gustaría que sí, pero si no, no podré esperarte. La vida es suficientemente larga como para comenzar en cualquier momento, pero suficientemente corta como para no detenerte una vez que has comenzado. Comienza a hacerte las preguntas difíciles y vamos a buscar la respuesta. Ése camino nunca te hace perder.

Foto: Leland Francisco, usada bajo una licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)

martes, febrero 14, 2012

Un pensamiento agradable

Now Playing:

And then one day you find
ten years have gone behind you
No one told you when to run
you missed the starting gun

- Pink Floyd -- Time -
Humber River Window

Por primera vez en no sé cuánto tiempo, este 14 de Febrero no tengo sentimientos fuertes hacia ninguna persona en particular. No he planeado algún escrito, alguna salida para celebrar el amor (o la falta de). No siento ganas de hacer nada diferente, de buscar regalos para mí o para alguien más. Quiero un poco de rutina con sal.

Pero el día vendrá, sin importar lo que yo haga. Alrededor del mundo, miles de solteros se darán placeres de todo tipo para olvidar personas y situaciones, para quejarse del mundo comercial y materialista en el que vivimos. En todo el mundo, los enamorados se besarán y cenarán juntos. Se intercambiarán rosas, chocolates y juguetes de todo tipo. Puedo casi predecir los mensajes que mañana me llegarán al celular y lo que leeré cada uno de mis conocidos pondrá en Facbook.

Ninguna de sus opiniones al respecto (creo yo) está fuertemente influenciada por mí: los amargos y los acaramelados ya están pensando en este día desde hace tiempo y jamás me consultaron para saber cuál es mi posición. Creo que aún si me la pidieran, pocos reconsiderarían y se "cambiarían de bando".

¿Eso es algo malo? ¿Debería preocuparme más por lo que piensan los demás en una celebración como la del 14 de Febrero? ¿Debería tener una postura al respecto, algún sentimiento?

(Pista: la respuesta es "No")

Ese tipo de pensamiento es una falsa dicotomía; por alguna razón parece que las únicas opciones son estar a favor o en contra de una celebración cuando en realidad a mucha gente no le importa, muchos deciden no celebrarla y algunos cuantos ni siquiera saben que existe (curiosamente, esta celebración está asociada a otra falsa dicotomía: soltería versus relación; escribiré más al respecto en otro post).

Vamos un poco más allá y veremos que esto no sólo pasa en el día de San Valentín. Hay tantísimas cosas que pasan y sobre las cuales no tenemos ninguna  opción ni relevancia. Aprender a distinguir cuáles es un arte que sólo se puede mejorar a lo largo de muchos años de intentos, de fallos, de análisis y de aceptación amarga.

Sin embargo, es mucho mejor que vivir pensando siempre que todo lo que hacemos importa en todo de forma significativa. Eso no es confianza en uno mismo, ni una buena autoestima: es una delusión de grandeza. ¿No seríamos mucho más libres si todos aceptáramos que no podemos hacerlo todo?

Felicidades a quienes celebren San Valentín!

Foto: Michael Gil, usada bajo una licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)

lunes, febrero 13, 2012

Los sentimientos equivocados I

Now Playing:

Baba yetu, Yetu uliye
Mbinguni yetu, Yetu amina!
Baba yetu Yetu uliye
Fu jina lako litukuzwe.

- Christopher Tin -- Baba Yetu -

Golden silhouette


(Nota preliminar: estoy probando algunas herramientas y quisiera su ayuda. En el título de este post o en este link pueden encontrar la versión PDF de este post. Véanla y denme su opinión al respecto. Gracias!)

Hace unos días una conocida publicaba un pensamiento acerca del amor. Después de traducirlo de su idioma marciano-pseudo1337, decía, en esencia: "Amar es pensarte, es gritarte que te extraño más que a nadie. ¿Qué otra prueba quieres? Yo soy para tí como tú eres para mí."

Eso, desde mi punto de vista, es completamente incorrecto y estuve a punto de lanzarme a lanzar mi "verdad"[1] en un comentario, cuando decidí que ir al baño era más importante. Al regresar, sonaba el coro de Don't you remember? de Adele:


Don't you remember?
Don't you remember
the reason you loved me before?
Baby please remember me once more.

Inconscientemente me puse a cantarla y me di cuenta de cómo yo también había sentido lo mismo que la canción describe y cómo desgraciadamente había incurrido en el mismo "error" que esta conocida publicaba en su página. Reprocharla hubiera sido una hipocresía de mi parte, darme sin querer aires de superioridad porque yo no compartía ese punto de vista.

Me tuve que tragar mis palabras antes siquiera de publicarlas, pero el pensamiento siguió ahí. El sentimiento de querer hacerle ver a esa otra persona lo mucho que la extraño y esperar que eso sea suficiente para hacerla regresar.

Definitivamente yo he visto y aprendido por la mala que eso no funciona[2]. Una de las verdades de mi vida es aprender a reconocer ése sentimiento como algo inútil y descartarlo. Así como yo, hay muchos que tienen sus verdades y guías con las que deciden su vida: "Live fast, die young", "better late than never" y un sinfín de áreas grises y sin nombre.

No sé cuáles de estas "filosofías" sean las correctas (si es que hay una correcta), pero sí he identificado algunos patrones comunes a todas ellas. Todas se parecen porque nos tienen a nosotros, los humanos, como su centro. Uno de esos patrones es la de tener sentimientos equivocados.

No hablo sólo de "enamorarse de la persona equivocada" sino de aquellos sentimientos que en verdad no nos dejan avanzar, que nos estancan y nos hacen daño. Sentimientos que bloquean todas nuestras capacidades y nos distraen, nos ciegan[3].

La raíz de muchos de estos sentimientos está puesta en un egocentrismo sencillo: tendemos a creer que nuestros sentimientos, al ser algo propio y de nadie más, son más importantes, más correctos y más atinados que todo lo demás. Si esta idea no te impacta, es que aún no la has digerido en realidad: tú y yo sentimos algo y creemos que como ese sentimiento viene de tí (o de mí en mi caso) no hay nada que pueda invalidarlo. Ni los sentimientos, ni la situación personal, financiera, social o laboral de los demás importa; tiendes (tendemos) a creer que esos sentimientos propios son más grandes que todo lo demás y no es así.

Los más idealistas dejarán de leer en este momento, temiendo que los sentimientos no sean esa perfección que tanto anhelan. Hemos desarrollado sentimientos de forma muy diferente a todos los demás seres vivos, al igual que nuestra inteligencia es marcadamente diferente; pero eso no las hace automáticamente correctas. Seguimos siendo animales adaptados al medio y por lo tanto nuestras soluciones evolutivas son parciales: nunca tendremos la solución perfecta ni las herramientas 100% eficientes[4]

Piensen un poco sobre esto. ¿Recuerdan esa historia de amor no correspondido?[5] Es posible que todo ese sufrimiento haya sido provocado por un impulso muy, muy egoísta (por más desinteresados que hayan sido sus sentimientos por esa persona). Posiblemente vino como una reacción natural de defensa, qué sé yo. El punto es que puede estar completa y totalmente equivocado.

Es cierto que Romeo y Julieta son el molde con el cual muchas historias reales se han horneado, pero eso no garantiza que tus sentimientos "en contra de lo que digan los demás" estén correctos: la sociedad, el dinero y los seres humanos pueden ser más poderosos que una relación (y suelen serlo). Sin embargo, esta tendencia de creer ciegamente en los sentimientos nos lleva a descartar aquello que no queremos ver.

¿Debemos desconfiar de los sentimientos? No, sólo debemos aprender a tomarlos cum grano salis. Desde luego, cualquier visión objetiva es difícil cuando el corazón metafórico se pone en medio de todo, pero los sentimientos son una de las características más humanas que hay y tenemos que aprender a vivir con ellos, no contra ellos.

[1] Desde luego, no quiere decir que yo esté en lo correcto. Por ello lo pongo entre comillas
[2] O al menos, en las pruebas que yo he realizado, no funcionan como yo quisiera.
[3]Exactamente cuáles son estos sentimientos es un tema muy grande que jamás podrá ser cubierto en su totalidad. En futuros posts hablaré solamente de algunos de ellos.
[4] Evolutivamente hablando, claro está.
[5] Todos tenemos una, no te hagas

Foto: Kevin Dooley, usada bajo una licencia CreativeCommons Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)

lunes, enero 16, 2012

Clase de narración

Now Playing:

(Instrumental) Oromë: Lord of the Hunt

- Jon Anderson & Carvin Knowles -
Al fin pude ver Up. Quería verla desde que salió, pero como se podrán imaginar por mis actividades, no tuve tiempo de verla hace un par de años en el cine y desde ese entonces he recibido muchos tomates (figurativos) por no haber presenciado algo que a todos les había encantado. Remedié ese error un sábado en la tarde, descansando de todo lo demás.

Celebration

No voy a poner aquí una crítica de la película porque, además de que ya ha sido hecho, no vinieron aquí para escuchar más alabanzas. Quiero escribir sobre las cosas que he aprendido.

Además de que la película es una clase maestra en cuanto a narración se refiere, tiene ese rasgo peculiar de las últimas películas de Pixar de hablar de temas bastante profundos en una película apta para todo público. Sin ahondar mucho, les daré una idea: algunos de los temas que he pensado en las últimas horas:

  1. Lealtad
  2. Progresión amistad/amor romántico
  3. Completar ciclos de vida
  4. El valor sentimental y su efecto de ancla en las posesiones materiales
  5. La aventura de la vida (éste último es un tema muy profundo en mi vida)

Éstos no son todos los temas que hay y seguramente con volver a ver la película, podrán notar muchos más. Como dije, no busco hacer esas reflexiones ahora; sólo quiero anotar que usted, estimado lector, seguramente se identifica con algunos de estos temas o con otros que no estén en la lista. Sólo hace falta resumir toda la reflexión en una frase apropiada y unos minutos de silencio; su mente hará el resto (y si no lo hace, querido lector, creo que no estamos en el mismo canal y me sorprende que esté leyendo estas líneas)

La película fue un éxito en muchos sentidos y seguramente estarán de acuerdo, pero si preguntamos por qué tuvo éxito, es difícil encontrar una sola respuesta. Podemos atribuirle el éxito a la calidad técnica y tecnológica del estudio, a la originalidad del argumento, al realismo de los personajes y a su capacidad de atraer a la audiencia. Al analizar el trabajo de Pixar es fácil notar que todos estos rasgos son en realidad secundarios. Su verdadero éxito está en dos cuestiones íntimamente relacionadas: contar una buena historia y contarla bien.

¿Recuerdan esos temas profundos que mencioné antes? Si los identifican fácilmente es por algo: no son nada nuevos. Creo que puedo decir sin temor a equivocarme que son temas bien platicados en mesas de café, sesiones de reflexión, retiros espirituales y religiones. Sin embargo, no siempre provocan la reflexión, no siempre nos hacen detenernos un poco a pensar, mucho menos nos mueven sentimentalmente como la película lo hizo. ¿Por qué?

Porque están tejidos en una buena historia, bien contada.

Me gustaría comenzar a analizar por qué Up es una gran historia y muy bien contada, pero no sé hacer ese tipo de análisis (si supiera, lo aplicaría en mis propias historias); sólo sé que la narración es uno de los mecanismos de comunicación más antiguos de nuestra especia y ha sobrevivido por algo. Desde la prehistoria nos hemos contado historias de todas clases y tamaños para explicar, para enseñar, para recordar y hasta para construir. Las formas y medios para narrar han cambiado mucho, pero el acto sigue siendo el mismo. Dentro de estas ropas de "hombre moderno" seguimos siendo el mismo primate de hace cien mil años, que recurre a las historias para comprender toda la información que no heredó genéticamente.

Sé que es una buena historia porque esos temas, que no son nuevos, me fueron entregados en una forma deseable. Acepté esos temas profundos de preguntas difíciles y respuestas complicadas como quien acepta una comida caliente en una noche fría. Es cierto, esos temas pueden ser "ingeridos" en formas más directas aunque menos agradables, como los nutrientes se pueden ingerir en pastillas y no en comida verdadera.

No digo que otros medios de presentar esos temas sean menos válidos, simplemente marco que yo soy más débil que muchos otros. Puedo ingerir una pastilla si es necesario, pero si alguien se toma la molestia de prepararme un pavo asado, no tiene que hacer nada más para atraerme: yo solito voy hacia él. Y sospecho que lo mismo pasa con muchos de mis lectores.

¿Qué otros temas reconociste en la película? ¿Qué otras películas te han hehco pensar? Me gustaría escucharlos, conversar con ustedes. Es su turno.

Foto: bfick, usada bajo una licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)

jueves, enero 12, 2012

Las chicas solían decir

Now Playing:

...las cosas buenas yo contigo las viví
y contigo aprendí que yo nací
el día en que te conocí.

- Filippa Giordano -
Las chicas solían decir que un chico romántico las apasionaba. Una buena voz y cierta habilidad tocando guitarra eran un éxito en otros tiempos, tiempos que me suenan lejanos.

Elvis is in the Restaurant

Las chicas solían decir también que querían a alguien caballeroso, a alguien atento, sensible y que las quisiera "de a de veras". La experiencia me ha dicho que eso también es el pasado, y el problema no (sólo) son las chicas. El problema somos todos: los que creemos que el amor de la vida se encuentra cada seis meses, que encapsulamos los sentimientos en una palabra y pretendemos estandarizar al Amor como eso que se siente sólo hacia una persona.

Las chicas solían decir muchas cosas que parece que no siguen. Ésos eran tiempos pasados, ahora han cambiado. Ahora las chicas no dicen nada y se dedican a pasar de una relación a otra; a volverse dependientes de un chico que saben que las lastima. Las chicas han cambiado, ahora no mienten como antes.

Los chicos también decían muchas cosas: prometían ser fieles, daban su palabra y ésta tenía un valor real, aunque intangible. Antes se comprometían con sus acciones y su honor estaba en juego. Hoy a los chicos todo les importa un comino, parece que siendo deshonestos se disfruta más y en menos tiempo. Los chicos han cambiado: ahora se han quitado de encima el peso del honor personal, de la equidad, del trabajo.

Las chicas decían muchas cosas que resultaron no ser ciertas. Los chicos también. Las chicas y los chicos nunca hemos sabido lo que realmente queremos y ésa es la raíz de todo el problema. Nos decepcionamos cuando no nos gusta la realidad y nos preguntamos qué salió mal. Pero preguntarse es algo difícil, responderse es doloroso y actuar es complejo, así que mejor seguimos deseando que pase lo mejor y seguimos diciendo. En eso no hemos cambiado nada.

Foto por RBerteig, usada bajo una licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)

miércoles, enero 11, 2012

"Te lo estás perdiendo" (y otras cosas que a nadie le importan)

Now Playing:

Maybe I didn't treat you quite as good as I should have,
maybe I didn't love you quite as often as I could have.
Little things I should have said and done,
I just never took the time.

You were always on my mind...

- Elvis Presley -

alone

Iba a escribir una carta acerca de lo mucho que estoy viviendo, las cosas que he podido experimentar por primera vez estos últimos meses, las ideas locas que aún tengo anotadas en mi cuaderno reciclado y las que estoy transcribiendo en mi cuaderno Chronodex (una maravilla del DIY que además es gratis). Pensé, obviamente en muchas personas con las que he compartido esas ideas y esos proyectos, las personas que estaban cerca de mí cuando se me ocurrieron, mis primeros cómplices (o al menos esperaba que lo fueran)

No digo que sean las más grandes ideas desde el pan blanco y el café soluble, pero eran ideas bonitas, bastante originales en mi hábitat y eran mías. Algunas de ellas no han salido a luz y unas pocas han salido de mi cabeza hacia el mundo "real" (como si mis pensamientos no fueran reales [inserte chiste del solipsismo]) Cuando me di cuenta, vi que cais todas esas personas que estaban cerca de mí ya no lo están y las ideas sí siguen ahí. Con más o menos peso que antes, pero las ideas no se marchitan tan fácilmente.

La carta que iba a escribir estaba dirigida a algunas de esas personas, en las que les mencionaba con algo de rabia y enojo lo mucho que se estaban perdiendo de mi vida. Las cosas que estoy haciendo, corrigiendo y entregando; sobre la diferencia entre el imaginar y el realizar, sobre muchas otras cosas. A la mitad de escribirla me di cuenta de lo inútil que sería esa carta: esa gente no está aquí por muchas razones, incluso por decisión.

No les importa cuánto de mi vida se están perdiendo.

Pensando en ellos recordé que yo no sé en realidad lo que están haciendo con su vida, los proyectos que hacen y las cosas que no hacen. En mi carta iba a arremeter contra todos los que no hacen nada más que ver su vida pasar sin construir nada, pero me di cuenta que:

  1. No tenía la más mínima idea de la situación de esas personas, y
  2. No tenía ningún derecho de juzgar su vida.

En suma: no sabía de ellos porque no me importaba su vida y estoy casi seguro que es mutuo. Se pierden de mi vida, es cierto; pero yo también me pierdo de la suya, sea buena o mala. Toda esa carta era un alimento al ego, comida chatarra y nada más.

Ésa será una de las primeras destrucciones de este año: saber que a ellos (y seguramente a muchísimas otras personas) mi vida no les importa nada de la misma forma en que a mí no me importa la suya. No tiene por qué interesarles mi vida, todos están normalmente metidos en su propia mente (o cuerpo); cada quien es tan superficial o tan profundo como es y no tiene por qué ser parecido o compatible conmigo.

La primera verdad de esa carta-basura sigue siendo cierta: "Te estás perdiendo mi vida", pero no es mi lugar recordárselo a nadie. No me arrepiento de ese pensamiento y seguiré haciendo y haciendo. Te seguirás perdiendo mi vida, espero que te la estés perdiendo por vivir algo que valga la pena.

Foto: dragonfaliii, bajo una licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)

sábado, septiembre 03, 2011

Ellas no se enamoran de un escritor

Now Playing:

She liked her blues played sweetly and slow, yeah

- Louis Armstrong -
Acabo de leer de nuevo ese escrito, "Date a girl who reads" y gracias a la poderosa mezcla del Blues viejito y las letras y los sentimientos me vino a la cabeza este texto. Tómenlo como quieran, no soy un experto ni en las relaciones ni en la escritura. Sólo escribo por lo que me ha pasado.

Ellas no se enamoran de un escritor. Se enamoran fácilmente de un deportista, un guitarrista, bajista o baterista competente, de un cómico, un actor, un bailarín y hasta de un borracho, pero no de un escritor.

Ellas ven, al principio, una mirada, una postura, una sonrisa o una forma de decir "Hola!". Algunas ven la marca de la ropa que usas, el auto que manejas y los lugares a los que sales, pero ésas no suelen tener nada interesante que aportar así que no cuentan para estas letras. Las que sí cuentan ven las cosas más pequeñas, las más importantes y que no pueden ser compradas ni falseadas por ninguna cantidad de dinero.

Ellas, desde luego, ven al escritor o al deportista o al guitarrista cuando sonríe y es en esa sonrisa cuando se da la primera chispa. Hay una ligerísima conexión que incita a descubrir más a ese chico, sea escritor o deportista. Hay algo que atrae y que las lleva consciente o inconscientemente a desentrañar ese misterio, adentrarse en un ser humano desconocido y que promete ser interesante.

Pero ese primer encanto se va tarde o temprano; el misterio aparente a veces no lo es o el suspenso no es tan intenso como ella pensaba. Ella buscaba algo.

Ellas buscan a alguien que esté con ellas y ven que a menudo el escritor se encierra por largos ratos a cualquier hora del día, pero no saben que el escritor les regala letras para estar siempre con ellas, para nunca alejarse de ellas.

Ellas buscan a alguien que tenga los pies en la tierra y ven a un chico que constantemente tararea mientras intenta ver todo, que cierra los ojos y sonríe sin razón aparente; pero no saben que el escritor no quiere plantar sus pies tan pequeños en una tierra tan grande sin antes haberla explorado; no le es suficiente quedarse en el aquí y ahora y quiere que ellas también compartan esa curiosidad.

Ellas buscan a alguien que las proteja y ven a un chico con plumas y cuadernos de todos tamaños y colores. No saben que el escritor, aunque sea un mal peleador, nunca deja de levantarse y defiende las ideas porque son lo más propio de cada uno.

Ellas buscan a alguien que sepa satisfacerlas y ven a alguien que es torpe dentro y fuera de la cama. Ellas no saben que para el escritor la unión de los cuerpos es vital, pero no todo. El escritor sabe que es tan emocionante la meta como el camino que lleva a ella, sabe que la exploración, la aventura y la ignorancia también son parte del cuento y muy necesarios para armar el mejor clímax.

Ellas buscan nuevas emociones, nuevos lugares, nuevas experiencias y ven a alguien que no para de leer, de distraerse, de escribir. El escritor sabe que para tener nuevas experiencias no hace falta nada más que cambiar de perspectiva, ver las situaciones viejas desde nuevos ángulos. Ellas quieren vivir cosas nuevas, pero no saben que el escritor necesita vivir cosas nuevas sin parar.

Ellas buscan muchas cosas que el escritor suele tener; desgraciadamente en muchos casos el escritor simplemente es confuso, desordenado y atolondrado. Tiene la idea, pero no sabe comunicarla como debe ser y se encierra en su cuarto a escribir esperando que el internet lo lea.

domingo, agosto 14, 2011

Del heroísmo I

Now Playing:

It's your choice
Peace, or annihilation

- A perfect Circle -
(Primer post en una serie de desvaríos acerca de vivir la vida como un juego)

Una de las razones por las que la narración de historias es tan popular es porque resuena en nosotros, en nuestra psique, nuestra forma de ver el mundo ¿No es así?

Vamos a la prehistoria, cuando nuestros ancestros se contaban sobre los actos heroicos y las muertes de individuos singulares. En esas historias se transmitían conocimientos esenciales para sobrevivir en un ambiente muy hostil al mismo tiempo que se iba moldeando lo que conocemos como "Sociedad" mediante la presentación de ciertos atributos como deseables desde un punto de vista muy humano. Dicho de otro modo, establecíamos los estándares humanos de "héroe" (en un sentido muy, muy amplio de la palabra) y creábamos una nueva forma de élite.

Ahora, las élites existen en muchos otros animales, en la forma de un macho alfa, una matriarca o algo parecido; compitiendo en ferocidad para obtener ciertos beneficios. Nosotros lo hicimos a nuestra forma, metiendo las ideas que sólo nuestro cerebro podía crear. Dejamos que no fuera sólo el instinto, contamos las historias para que una parte de nosotros se angustie al saber las dificultades por las que pasó el héroe y se emocione al saber cómo triunfó. Nos gustaba el hecho escondido de que ese héroe era, en principio, igual que todos los demás. Eso implica que todos pueden, en principio, ser como ese héroe.

Llegar a ello, sin embargo, no es fácil. El heroísmo es un estatus que se alcanza activamente; uno tiene que salir y vencer lo que sea que represente un némesis (animal feroz, tribu enemiga, etcétera) y después de sobrevivir, el heroísmo es "otorgado". El heroísmo no necesariamente es algo con lo que se nace (a diferencia de algunas especies en las que hay grupos naturalmente más fuertes que otros y que pueden por ello alcanzar más fácilmente la dominación sobre otros) ni es un derecho de nacimiento. El heroísmo se gana.

Sí, de esos días hasta nosotros han pasado milenios y la forma de contar historias se ha ramificado, pero nuestra proyección en dichas historias sigue siendo la misma: nos identificamos con los personajes de una u otra forma porque sabemos que parte de ellos es igual a nosotros. Odiamos a los villanos porque ellos tienen algo parecido a nosotros, representan algo que odiamos de nosotros mismos de la misma forma que los héroes representan algo bueno, algo que todos identificamos como nuestro.

Pero, ¿dónde está el "heroísmo" hoy? ¿Qué define a un protagonista, a un némesis? ¿Cómo saber identificar las aventuras de hoy en día? Humanos nacemos y aún somos en gran parte los mismos homínidos que hace doscientos mil años, cuando nació nuestra especie. Todavía buscamos identificarnos con algo cercano a nosotros pero que exalte nuestras mejores virtudes, que sea un ejemplo a seguir, que acabe con nuestros males (o al menos, con la representación de nuestros ideales)

Antes era muy fácil: el héroe era el que lograba hacer las tareas más importantes de la mejor manera. Claro, en aquel entonces había pocas actividades más que las relacionadas con la supervivencia inmediata. Hoy tenemos un mundo más de actividades, que comprenden toda la gama de cosas que hacemos: agricultura, economía, literatura, composición, edición videográfica, investigación histórica, defensa de los derechos humanos, deportes, videojuegos... ¿Cómo decir que uno de ellos es mejor o más importante que el otro?

La anterior pregunta era retórica; no creo que tenga respuesta. El heroísmo se ha diversificado tanto como nuestros intereses. Cada héroe debe tener su propio conjunto de atributos necesarios para llevar a cabo su obra, sus propios rivales y sus propias metas. Desde luego, como el estatus de Héroe siempre es asignado (ya que le héroe lo es por el reconocimiento de los demás) tiene que haber un pueblo, un grupo que reconozca en el héroe sus aspiraciones (los groupies y fans son una aproximación moderna a este pueblo)

Todo esto establecido, me quedan las siguientes preguntas: ¿Qué es un héroe hoy en día? ¿Cómo se sabe un héroe como tal? ¿Cómo se otorga ese reconocimiento? ¿Quién lo hace?

Dejaré estas cuestiones para otro post, que éste ya se alargó demasiado