lunes, junio 04, 2012

De los sentimientos de añoranza

Now Playing:

And to see you're really only very small,
And life flows on within you and without you.

- The Beatles - Within you, without you -
Just THINK : ABOUT IT : Just write a title, YOUR thoughts....ENJOY! :)

(Basado en una historia real y reciente)

El otro día que platicamos me di cuenta de una cosa: te extraño más cuando platico contigo.

Cuando no estás, puedo imaginarte. Puedo recordar desde tu tono de voz hasta la cara que harías cuando te cuento uno de mis pésimos chistes. Te conozco tan bien que me imagino qué dirías si te cuento mis planes locos o si te presumo mis aventuras más recientes.

Te extraño cuando no estás, sólo que de forma diferente. Te extraño porque te quiero y porque quisiera que estuvieras aquí como si no hubieran pasado los años, cuando todavía nos estábamos descubriendo sin saber  nada el uno del otro.

Pero cuando estás aquí, platicando conmigo, me doy cuenta que no eres la persona que extraño. No queda en tí nada de esa persona que extraño. ¿Me ilusioné o me ilusionaste? En realidad no importa, cuando platicamos me di cuenta que extraño a una persona que no existe, a un fragmento de mi imaginación. Estos sentimientos de añoranza ya no tienen en quién apoyarse y pronto caen, indefensos, a estrellarse la cabeza contra el piso.

Foto: UggBoy, usada bajo una licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)

domingo, junio 03, 2012

Las sobras

Now Playing:

You just gotta ignite the light and let it shine
Just own the night like the Fourth of July

- Katy Perry -- Firework -
Hallway

Llevo dos semanas fuera de casa, trabajando. Ha sido un viaje de lo más estrepitoso, con ciertas dificultades y un montón de cosas que pensar. He tenido malas noches, en parte por el calor y en parte por los mosquitos. A eso añádele mala comida, un poco de enfermedad física y poca actividad. Mi cuerpo podría aguantar todo esto, de no ser por las preguntas que sin querer me encontré aquí.

Aquí, trabajando en un lugar que funciona las 24 horas del día, me encontré con muchos hombres y mujeres haciendo su trabajo en horarios muy diferentes a los "comunes", en turnos dobles y triples de trabajo y descanso por igual. Mi trabajo en particular era monótono y aburrido, supongo que debe haber otros puestos y actividades más emocionantes, sólo que desde mi punto de vista todo se veía monótono y aburrido.

Por otra parte, en este viaje tuve la suerte de reencontrarme con una persona de esas únicas en la vida, de las que te hacen cuestionarte a tí mismo. Sus ideas y sus preguntas me hicieron llorar varias noches como no lo había hecho en mucho tiempo. Vamos a usar el cliché y decir que fue una experiencia catártica, aunque en realidad fue mucho más que eso.

Después de un "momento catártico" fuerte, uno siempre queda vulnerable y nada, desde las piernas hasta los pensamientos, funcionan como deberían. Con las defensas bajas es difícil predecir lo que pasará (la primera vez que me ocurrió terminó en desastre) y ni siquiera puedes pararte a enfrentar lo que venga como se debe. En lugar de eso te pones en posición fetal (figurativa o literalmente) y esperas lo mejor.

Después del reencuentro que les platiqué me decidí a ver y escuchar con atención la canción que hoy acompaña el post y me quedé paralizado. De alguna forma (quizás infantil) todo parecía ser muy sencillo: la auto-aceptación y el reconocimiento del potencial que uno mismo tiene. Si todo es tan sencillo ¿qué hacía ahí preguntándome sobre el trabajo, la vida, el futuro? Tal vez no todo sea como me lo pinta esta chica.

Quisiera saber que todos, absolutamente todos los problemas de mi vida están amplificados artificialmente porque soy yo el que los sufre. Quisiera saber que en realidad sí puedo brillar siendo sólo yo mismo y que mi pasión será tan importante como mis esfuerzos conscientes, pero no tengo evidencia que lo apoye. No sé si por seguir mi pasión llegaré a una mejor vida; es un riesgo y como tal no me asegura un solo resultado.

A veces predico algo que no cumplo. A veces los insto a no darse por vencidos y yo no estoy seguro de querer seguir adelante. Les enseño a cocinar pero me conformo con las sobras. Creo en canciones que me dicen que soy como un fuego artificial, pero no hago nada al respecto. Escribo para establecer un punto y me voy después de quejarme sin dejar nada resuelto, sin concluir como se debe. Mi vida son las sobras.

Foto: Chris Vick, usada bajo una licencia Creative Commons Attribution-NoDerivs 2.0 Generic (CC BY-ND 2.0)

lunes, mayo 21, 2012

No leer

Now Playing:

Nada nos garantiza que tendremos lo que tenemos, nada nos garantiza una vida segura;
tampoco sabemos si tendremos pensamientos que lleven a una espiritualidad iluminada;
nada nos garantiza la paz.

Pienso en que no somos dueños de lo que ya logramos.
Nada nos garantiza que seguiremos siendo los mismos
pero siempre tendremos las huellas,
esas huellas para recordarnos de dónde y por qué venimos hasta aquí.

- El Trío de Omar Rodríguez-López -- Noche Día -
A veces me da gusto saber que no me leen.

En esas ocasiones puedo recordar por qué sigo aquí, por qué sigo escribiendo un blog que no tiene dirección ni sentido fijos; con unas pocas reglas que no sirven de nada. La respuesta no eres tú.

Sería interesante ser de esos que, poco antes que yo, comenzaron su blog y lograron definirlo, moldearlo para dar un mensaje concreto. Algunos de ellos logran vivir enteramente de ello, pero yo no. Yo comencé a escribir aquí sin idea de lo que podría hacer y para cuando entendí lo que podía hacer, ya era demasiado tarde para intentarlo con este blog.

Me he encariñado con este blog, creo que es un buen reflejo de su autor: confuso y sin objetivo; a ratos interesante pero no atractivo; sin conocimientos y un poco improvisado. Tiene lo vanal y lo crucial, lo brillante y lo estúpido, todo en una sola página.

A veces me da gusto saber que no me leen. Me hace sentirme como un bibliotecario, responsable de un número de libros que, aunque pequeño y sin importancia para los demás, es su trabajo entero. Puedo pasearme por el archivo y ver tantísimos errores que he publicado y sé que puedo darme el lujo de dejarlos ahí, sin corrección ni enmienda; al fin que nadie más los ve. ¿Quién me daría tanta importancia como para revisar aquellas letras, buscar una contradicción y acusarme de inconsistente? Aún si alguien lo hiciera lo más seguro es que esté en lo cierto. De cualquier forma, no haría nada.

Le había dado importancia a la promesa de que me leerías (perdón, quise decir "leerían") y escribía algo que podría gustar. Cuando me da gusto saber que no me leen, puedo escribir cualquier cosa, incluso un post como éste en el que estoy casi seguro que repito un argumento. No me molestaré en buscar en el archivo para confirmarlo o negarlo.

Si un post es publicado y nadie lo lee ni comenta, ¿sigue existiendo? No lo sé. No tengo un propósito que cumplir y por eso sigo escribiendo. Gracias por no leer.

domingo, mayo 20, 2012

Tirado en el lobby

Aquí estoy, tirado en el sillón de un hotel en una ciudad pequeña en
fin de semana. Me he sentido miserable por no sé qué razón y estar
tirado en un lobby no ayuda.

Escribo este primer post desde mi celular porque no he publicado nada
de lo que he escrito porque quiero editarlo todo y no edito nada.
Tengo que escribir algo.

Creo que nunca he cuestionado mi línea de trabajo: hago lo que hago
porque soy bueno en ello desde que era chico. ¿es razón suficiente?
¿Debo aprender a amarlo *a posteriori*?

Lo malo es que, aún siendo joven, ya soy muy viejo para ciertos
riesgos. Muy viejo y con más "responsabilidades" que antes. Tal vez ya
sea demasiado tarde para volver a jugar, volver a arriesgarme.

No he escrito ni siquiera 1000 caracteres, pero aunque tuviera un
millón no podría decir todo lo que siento en un post/libro. Supongo
que sólo me queda seguir y esperar lo mejor. No es el mejor curso de
acción, pero estoy perdido y debo salir del laberinto.

--
Salud!!!

http://vacuidaddeluz.blogspot.com

miércoles, abril 18, 2012

Del internet y sus usuarios I

Now Playing:

Twisting round on a carousel
This speed's too much to stop
One second I'm thinkin' I'm feeling the lust
And then I feel a lot

- Caro Emerald -- That Man -
En estos momentos, para el público en general, "el mundo del internet" está tranquilo después de que la moda de Kony2012 murió. Para casi todos mis conocidos que no frecuentan la red más allá de las redes sociales, la red de redes está en paz.

No soy un Twittstar ni mucho menos, aún así mis followers son un grupo de gente muy diversa y conocedora de varios temas (al igual que casi cualquier otro grupo de buen tamaño) y basta con echarle una mirada a las noticias que ellos comparten para ver grandes noticias relacionadas al mundo del internet que parece que pasan desapercibidas:


¿Por qué estas noticias no salen a la luz en más lugares? Simple: no son de interés para nadie fuera de un círculo más o menos definido de gente interesada por la tecnología y su impacto en el "mundo real". Para la gran mayoría de las personas, esas noticias son irrelevantes y les dará flojera siquiera abrir los links, mucho menos leer los artíuclos y está bien.

¿Por qué? Me llevará algunos párrafos, pero por favor sigan conmigo.

A pesar del crecimiento de los dispositivos conectados a internet y a pesar de que cada día es más fácil conectarse a internet y a pesar de que hoy la tecnología es mucho menos oscura y más fácil de usar que hace 20 años, en muchos aspectos sigue siendo una realidad separada, un mundo aparte cuyas reglas y acontecimientos siguen estando bastante desconectados de la vida de todos los días (al menos, en México).

No estoy diciendo que sea buena esta separación. Estoy a favor de estos avances tecnológicos y creo que muchas cosas buenas pueden venir de una sociedad más conectada e informada, pero en este momento hay que enfrentar una fea realidad: si puedes leer este artículo en línea eres una minoría. En 2010 apenas 7 millones de hogares contaban con internet (Fuente) y seguimos siendo una minoría los que podemos accesar a internet de forma frecuente, más o menos 34% de la población (Otra fuente).

De esos 34 millones de internautas, ¿cuántos realmente están involucrados con la tecnología y no solamente son "usuarios" de ella? En otras palabras ¿cuántos "usan" el internet (y tecnologías relacionadas) y cuántos "se involucran con" el internet?

Para muchos puede ser confusa esta diferencia y quiero explicarla con algo una analogía algo banal: los videojuegos.

En mi infancia a pesar de que muchos niños tenían un NES, sólo eran una minoría y los niños que nos interesábamos por los videojuegos más que por otras cosas éramos catalogados automáticamente como nerds. A pesar de que intentaban ampliar la audiencia objetivo (target audience para mis queridos no-mercadólogos) mediante shows de televisión, películas adaptadas de videojuegos y demás truquillos, no lo podían hacer tan popular como Chabelo o las caricaturas del canal 5.

Hoy día, parece que ese estereotipo se ha ido y los videojuegos "ya no son sólo para nerds". Hoy es mucho más común encontrar consolas y aparatos portátiles de videojuegos que hace unos años. Incluso hay ligas profesionales de videojuegos. Ahora es mucho más fácil acceder a los videojuegos, platicar sobre ellos y sobre todo, jugarlos.

Tenemos a Juan, quien juega el shooter X en la consola Y. Hace algunos lustros se le hubiera conocido como nerd por pasar una tarde entera pegada al aparato pero hoy en día es considerado algo mucho más normal. ¿Eso lo hace un gamer?

Bajo la definición más débil y popular de gamer, sí. Bajo la definición real, no; posiblemente sólo está siguiendo la moda; y éso hace toda la diferencia.

Verán, Juen puede usar el juego sin saber nada de él hasta que aparece en la tienda o revista, lo compra y lo disfruta. No conoció su historia, su desarrollo, sus influencias e influyentes. No tomó parte en el proceso de creación del mismo y muy seguramente no dará retroalimentación después de jugarlo. Ésas son sólo algunas de las diferencias entre Juan y un Gamer.

Ésto no es un fenómeno nuevo. En prácticamente todos los círculos en los que haya información pasará esto: gente que usa y gente que se involucra. Pregúntenle a los fans de cualquier club de futbol si todos sus hinchas son iguales: hay quienes se enojan con la entrada y salida de los jugadores y recuerdan la historia del club. Pregúntenle a los baristas, a los cinéfilos, melómanos y músicos... En todos hay gente que usa y gente que se involucra.

Podrían pensar que ésta es una aproximación muy simple para algo tan complejo como el internet; es cierto. Esta comparación es apenas una introducción...

[continuará]

sábado, abril 07, 2012

La Soledad y el Solitarismo II

Now Playing:

Wherever she dwells I will bid a farewell sigh
For she dwells with beauty - beauty that must die
And deep inside me I will wait for her return
To her enchanting, awe-inspiring flame I'll yearn

- Empyrium -- Ode to Melancholy -
running with the seagulls
Hace unos meses estaba platicando con mi hermanita acerca de la extraña conducta de una chica que ambos conocemos. La historia es demasiado larga como para ponerla toda aquí, así que sólo les diré que me asustó la forma en que ella me buscaba. Por un momento me sentí literalmente asfixiado por la forma en que ella me trataba.

Al describirle esto a mi hermanita, me comentó que quizá estaba sobrereaccionando, que no podía ser objetivo conmigo mismo por los muchos cambios que están pasando en mi vida y que tal vez lo que esta chica estaba haciendo era más común de lo que creía. Les parafraseo un poco de la conversación:

Andrei: Pero ¿en realidad crees que esa táctica le funcione a las chicas? A mí me asusta un poco.
H: Pues no sé. Yo no lo hago, pero he oído a varias amigas que hacen eso y honestamente nunca lo había visto desde el punto de vista de un hombre...
Andrei: Si fuera yo el que la busca así me calificarían de creepy
H: Ya, no seas tan exagerado...
Andrei: OK, a lo mejor exagero, pero de todas formas no me gustó. No estoy acustumbrado a ser tratado de esa forma
H: ¿Y eso por qué?
Andrei: No lo sé, supongo que estoy desacostumbrado… Ya llevo mucho tiempo soltero
H, golpeándome: Ésa debe ser la peor excusa de todas...

En ese momento no dije nada y comenzamos a hablar de otras cosas más importantes, aunque se me quedó grabado en la cabeza ese último comentario. Una mala excusa para reaccionar como reaccioné. Una mala justificación para mis actos.

Es verdad que en todos estos años de vivir como he vivido (esencialmente, soltero) me he acostumbrado a un ritmo y estilo de vida muy únicos y que, desde mi punto de vista, es muy diferente al de casi todas las personas que conozco. No quiere decir que mi vida sea exótica, sólo que he notado varios patrones que, al menos en mi círculo inmediato, son únicos.

He aprendido desde niño a buscar una solución por mí mismo a muchos de los problemas que se me han presentado. En mi familia, han confiado en mí para resolver muchas situaciones sin necesidad de depender de alguien más, salvo en ciertas ocasiones. Si les detallara las cosas que he aprendido de esta forma verían un montón de cosas, tal vez triviales, pero que me han dado mi propia visión del mundo, mi propia forma de resolver problemas, de planear y hasta de reaccionar.

Yo jamás pedí esto, pero no me estoy quejando de nada: todo pasó como pasó porque así lo fueron requiriendo las circunstancias. Pongamos como ejemplo el transporte: en algunas familias se acostumbra que los hijos son llevados a todos lados por alguien más (papá, mamá, un chofer) que tiene carro y los hijos se acostumbran a vivir así su vida. En otras familias se acostumbra a que los hijos aprenden desde pequeños a usar el transporte público y se les da un poco de dinero cada semana para solventar dicho gasto; éstos hijos se acostumbran a vivir así su vida.

Ninguno de ellos "pidió" vivir así. ¿Quién puede decir que uno está bien y el otro está mal? Ambos son igualmente reales e igualmente válidos.

Mi estilo de vida y mis experiencias me han "enseñado" a vivir, a decidir y a planear de cierta forma; en estos últimos años mi vida social se ha desarrollado sobre una base completamente soltera, sin más compromisos que los que me da la gana hacer, planeando mis días libres como se me ocurre y muchas veces sujeta a cambios radicales en el estado de ánimo. En ese sentido sí, estoy "acostumbrado" a vivir así y a no tener a nadie detrás de mí, queriendo saber cada cosa que he hecho en las últimas horas.

Pero creo que mi hermanita tenía razón al decirme que es una pésima excusa para sobrereaccionar ante una situación así.

Por una parte, el cambio lo único constante en la vida y es inútil esperar que una solución se aplicará bien a todos los problemas. Hay cambios todo el tiempo y el que no se adapta, muere. He estudiado esto, lo sé: Darwin tenía razón en más de un sentido.

Mi gran problema al digerir este pensamiento fue pensar en el pasado: hasta el día de hoy mi solución ha funcionado bastante bien en prácticamente todos mis problemas (es decir, mírenme: aún no me muero; quiere decir que no voy tan mal). Sin embargo, sé que el cambio es inminente y llegará tarde o temprano, esté preparado o no. En algún momento tendré que cambiar, pero ¿cuándo? ¿Cómo podemos saber que ya es tiempo de un cambio? ¿Cómo podemos saber que nuestras soluciones ya no son aplicables?

Desde luego, una respuesta es el empirismo: en cuanto la solución actual comienza a fallar mucho, es necesario cambiarla. Lo malo de ello es que requiere aguantar muchos errores que posiblemente sean evitables… Me gustaría creer que hay otra forma, una que minimice los daños.

La otra idea que se viene a mente es el escepticismo hacia uno mismo, buscar el cambio todo el tiempo, considerar que la solución que uno tiene nunca estará completa y que requiere cambios constantemente. Es un extremo y como toda acción extrema se debe abordar con muchísimo cuidado. Se corre el riesgo de toparse con una gran solución y dejarla pasar por no evaluarla como debe ser.

Algo dentro de mí me dice que debe haber otra solución, una forma de saber que es necesario cambiar sin estar constantemente acechando ese cambio y sin dejar pasar mucho tiempo y errores que pueden ser evitables. ¿Cuál es esa forma? ¿Cómo podemos saber que es momento de cambiar?

Siempre estoy retrasado, siempre voy detrás de los demás, es la historia de mi vida. Si ese patrón sigue vigente, debo pensar en la posibilidad de que ya se haya pasado el mejor momento de cambiar, la posibilidad de que ya haya perdido algo. ¿Qué haré cuando deba hacer el siguiente cambio en mi vida? ¿Cómo sabré que es momento?

¿Qué harías tú? ¿Cómo sabes que ya es momento de cambiar?

Foto: Ed Schipul, usada bajo una licencia Creative Commons Attribution-ShareAlike 2.0 Generic (CC BY-SA 2.0)

lunes, marzo 26, 2012

La soledad y el solitarismo I

Now Playing:

Child of the wilderness, born into emptiness
Learn to be lonely,
learn to find your way in darkness

Who will be there for you,
comfort and care for you?
Learn to be lonely,
learn to be your one companion
Hace mucho tiempo, los humanos encontramos ciertas ventajas a vivir en grupos, incluyendo la defensa conjunta ante depredadores, la supervisión constante de los miembros más jóvenes y la búsqueda facilitada de recursos (siendo un eslabón medio en la cadena alimenticia tenemos a veces que cazar y a veces ser cazados).

Desde ese entonces, hemos desarrollado una complicada red de relaciones que llamamos "sociedad" y en la que se desarrolla toda una suerte de actos, gobernados por un cuerpo más o menos regular de reglas, factoides y nociones generales no escritas. Aprendemos desde nuestros primeros años a comportarnos de cierta forma para mantener una buena convivencia con otros seres en el espacio más o menos próximo al nuestro. Por medio de la imitación conocemos otras mañas, vicios y trucos que usan las personas cercanas a nosotros.

Después, vemos algunos patrones: chicos que besan chicas, señoras y señores que están casados y que después tienen más hijos. Al principio es fácil, son ecuaciones sencillas y se digieren fácilmente. Por fortuna (o desgracia) algunos vemos poco a poco excepciones a los patrones: parejas que viven separadas, niñas que besan niñas y chicos que besan chicos, personas que toman mucho y que comen poco... pronto, esos patrones dejan de ser una constante y se convierten en un punto de partida del cual salen muchos caminos particulares y la regla se vuelve la excepción.

Naturalmente, este choque entre ideas y realidad no siempre es tan fácil como aquí lo he descrito. Algunos intentan pretender que esas "excepciones" no existen; otros aseguran que son aberraciones, rarezas y desviaciones de "La Naturaleza" y "La Sociedad", con mayúsculas, como si fueran máquinas que se ajustan a nuestra visión. Se crean prejuicios, se hacen estereotipos y se declaran los primeros parias.

Las ideas, sin embargo, no se pueden detener sólo con palabras y muchas ideas nuevas han florecido y derriban esas viejas creencias y ese cambio del que les hablaba ocurre. En algunos temas ya hemos avanzado mucho; en otros...

Cuando el hombre primitivo sobrevivió, en parte gracias a la convivencia, se le grabó en la mente la importancia de una vida compartida (además de un horror no descrito hacia la vida solitaria, llena de peligros y riesgos innecesarios al vivir en manada). Ello nos ha llevado silenciosamente a un estereotipo particularmente contagioso: la idea de la socialización forzada.

Por alguna razón extraña, aún hoy en día se suele ver raro a la persona que vive su vida sola, siendo ella misma la prioridad máxima. Como con todas las otras ideas antiguas, a ésta le dan nombres característicos (bastardizados en estos días con la frase-hashtag #ForeverAlone) y se le tacha en murmullos, los grupos le señalan cuchicheando y haciendo notar su poca o nula capacidad social, su desdén hacia la propiedad y espacios públicos, su incapacidad de agrupamiento. A veces hasta le dan su lástima.

(Nota breve: Sin embargo esto no es exactamente equivalente al verdadero "ForeverAlone-ismo"; lo discutiré en otro post)

He sido parte del problema, pero no sería justo decir que he sido una víctima. He sido visto muchas veces como un loco o un inadaptado cuando hago ciertas cosas solo: ir al cine, cenar en un buen restaurante, comprar ropa pero ciertamente no me siento mal por ello ni considero que tenga un problema. Desde luego, yo sólo puedo verme desde adentro y obviamente jamás podré verme como me ven los demás; en todo caso si tengo un problema, no me ha afectado de la forma en que dicen.

De todas esas "reglas" que se han ido reevaluando con los años, ésa es una de las pocas que aparentemente nadie discute. ¿Por qué? Es un error considerar que para todo (y sobre todo para ciertas actividades) uno es un fracasado si las hace estando solo, pero de todas formas he recibido críticas por ello.

A mí no me han hecho daño ni me han "rectificado de mi error", pero ¿qué tal si a alguien más sí? ¿Qué tal si alguien realmente se ofende o cae su autoestima por lo que dicen los demás? A veces he sentido discriminación por solitarismo y no creo ser el único. ¿Por qué nadie parece discutir esto?

Ah claro. Ya tienen novia.

domingo, marzo 25, 2012

Creadores y no-creadores

Now Playing:

In this great future you can't forget your past
so dry your tears, I say

- Bob Marley -- No woman, no cry -

X-wing plans

A pesar de que cada uno de nosotros ha pasado por un camino diferente, los obstáculos de cada quien han sido más o menos los mismos y hemos llegado más o menos a las mismas metas: una carrera, un trabajo, una familia, un poco de historias que contar. Si te alejas lo suficiente, verás que esas diferencias son sólo importantes para cada uno, pero no para los demás; para el observador externo hemos pasado exactamente lo mismo.

Estamos justamente marcando una nueva etapa de nuestras vidas y por alguna razón tú celebras en grande, exponiendo fuertemente tu trabajo y el esfuerzo que te llevó hasta este lugar, lo cual es perfectamente válido. Yo en cambio, no siento que haya sido un esfuerzo particularmente difícil, fue una etapa más de mi vida y aún no celebro; me ocupo en seguir creando.

Ésta es una de las diferencias importantes entre nosotros. Suele haber mucha diferencia entre los que celebran en grande y entre los que no dejan de hacer y "no tienen tiempo" de celebrar y parece que siempre tienen la cabeza en otro lado. Te podrías preguntar qué tiene de importante esta distinción y para mí (que pertenezco al segundo grupo más que al primero) no hay ninguna. Para muchos de los que estamos de este lado, la celebración no es algo aparte de nuestro trabajo, no es una pausa que haya que hacer, no necesariamente es darse un momento para admirar lo hecho desde lejos.

Para nosotros la celebración misma es ese trabajo, esa creación. En cuanto se termina una creación inmediatamente hay que comenzar otra para no caer en el tedio que lleva a no hacer nada. Hay que crear todo el tiempo. En medio de la creación encontramos un momento (casi imperceptible) en el que compartimos un poco de esa creación, aún si está sin acabar. Para nosotros, el proceso mismo de creación es su propia celebración.

Nos detenemos a veces porque es imposible seguir siempre al mismo ritmo, pero nos es difícil ver hacia atrás y de lejos: aquellas obras que ya han sido creadas difícilmente serán re-creadas y sólo nos sirven como marcas del camino que ya ha pasado, como recordatorios de errores y malas decisiones. A veces nos detenemos para caminar un rato en otro camino, paralelo o transversal, y ver qué encontramos en él. A veces, nunca regresamos al camino original.

No celebramos anunciándole a todos lo que hemos hecho, más bien lo dejamos y si hay alguien cerca le hacemos notar de su presencia, le mostramos lo que hemos hecho. En cuanto ese visitante se va (que suele ser bastante rápido) se cierra ese ciclo y nos dedicamos a abrir otro (si no es que ya lo habíamos abierto antes) y continuamos el trabajo en otra dirección.

Mientras unos celebran en grande, los demás no dejan de crear nunca. Su (mi) trabajo a veces es renombrado, a veces es olvidado; pero eso importa poco. Nosotros que creamos (todo el tiempo) no nos motiva ese renombre tanto como el acto mismo de crear; la difusión es más bien secundaria. A veces vemos a los demás como gente que malgasta el tiempo y no quiere o que está muy cansada como para crear más. No es culpa de nadie: a ellos les parecemos adictos al trabajo, al hacer y ellos nos parecen perezosos. Ninguno es completamente correcto; ninguno es incorreecto. Son dos formas de ser y de hacer.

Es por ello que ya no quiero reclamarle a los "perezosos". Podría regañarlos diciendo que mientras ellos proclaman su esfuerzo, otros no dicen nada y siguen callados; pero eso sería asegurar que somos superiores a ellos; no lo somos. Ahora creo que ser así no es un crimen, no es una incapacidad o muestra de desdén hacia la vida como a veces podemos pensarlo: simplemente es otra forma de ser. Así como hay hombres y mujeres, altos y bajos, gordos y flacos, los habemos creadores y no-creadores.

Por ello, sigan celebrando, mis queridos amigos. Sigan festejando, porque el mundo también necesita sus festejos. Otros, en cambio, nunca dejamos de celebrar.

Foto: Psiaki, usada bajo una licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)

lunes, marzo 19, 2012

Secuencias

Now Playing:

Estoy llorando en mi habitación
todo se nubla a mi alrededor
ella se fue con un niño rico
en un Ford Fiesta blanco
y un jersey amarillo...

- Bacilos -- Devuélveme a mi chica (cover de los Hombres G) -
Lunar eclipse sequence

1, 2, 6, 20, 70... ¿qué sigue?

A los seres humanos nos fascina encontrar patrones (además de que tenemos un cerebro que lo hace de una forma extraordinaria). Incluso encontramos patrones donde no los hay; lo cual nos lleva a muchos, muchos errores:

When you desire meaning, when you want things to line up, you forget about stochasticity. You are lulled by the signal. You forget about noise. With meaning, you overlook randomness, but meaning is a human construction.(via)

Lo chistoso es que hay muchas otras cosas que sí son secuencia (es decir, vienen en orden) y no las vemos o no las queremos aceptar.

Ejemplo: te vas a morir. No sé cuándo ni bajo qué circunstancias, pero te vas a morir. No es una amenaza, porque una amenaza es de la forma "Si haces esto, te pasará lo otro". Cuando te digo que te vas a morir estoy diciéndote algo completamente inevitable y natural, un hecho que puedes constatar fácilmente preguntando por ahí. Sin embargo mucha, muchísima gente parece enojarse cuando les digo esto. ¿Por qué? No entiendo cómo es que una persona que siempre quiere saber la verdad huye cuando le doy ésta verdad sencilla, un hecho que debería aceptar desde que nació.

A pesar de tener una capacidad única para ver patrones y secuencias, encontramos estos dos errores. ¿Por qué? ¿Qué pasa dentro de nuestras cabezas?

He encontrado que esas secuencias que no siempre vemos suelen ser bastante importantes. No vemos el envejecimiento que ocurre día a día, no vemos la evolución de una semana, no vemos cómo algunas personas no son "para toda la vida" y sólo entran, están presentes, a veces dan una enseñanza y luego se van.

Aún así, las secuencias ocurren, son independientes y no nos obedecen aunque a veces intentamos domarlas. Se nos escurren entre las manos cuando queremos domarlas y huyen riéndose de nosotros.

Son como las secuencias matemáticas: sólo tenemos control de (algunas de) ellas al principio, cuando establecemos las reglas. Lo demás es seguir, descubrir todo el tiempo para ver qué ocurre. Algunas serán aburridas, otras serán fantásticas, pero no hay forma de saberlo a priori. El arte es crear, la aventura es continuar.

Las secuencias de la vida son también una forma rara de arte, en la que la satisfacción viene de seguirlas hasta sus últimas consecuencias. No podemos controlarlas. Las tomas o las dejas. Las intentas entender o te das por vencido. Lo estúpido es rechazarlas cuando tenemos una capacidad enorme de reconocerlas. Sólo tenemos una vida y hay una infinidad de secuencias. ¿Vas a seguir rechazándolas?

Foto: Lee J Haywood, usado bajo una licencia Creative Commons Attribution-ShareAlike 2.0 Generic

miércoles, febrero 29, 2012

Otro Febrero que se va

Now Playing:

Y nos dieron las diez, y las once;
las doce y la una y las dos y las tres;
y desnudos al amanecer nos encontró la luna...

- Los sabandeños -- Y nos dieron las diez -
Hope for the planet

Posiblemente no vuelva a escribir en Febrero. Es decir, Febrero 2012.

Si las cosas van como hasta ahora, en unas cuantas horas Febrero 2012 se acabará y ya nunca más vendrá. El archivo del blog se cerrará y abrirá un nuevo mes. A pesar de todo lo que he investigado en internet, aún no encuentro una forma de revertir este proceso, ni de sanarlo. El tiempo se está muriendo y parece que no hay nada que lo detenga.

¿Debería simplemente aceptar este hecho y dejarlo pasar como si nada? ¿Debería al menos darle comfort en estas últimas horas? ¿Debería rebelarme y demandar una devolución? Ni siquiera sé si es un suicidio, si esta muerte es voluntaria y tal vez hasta necesaria. Como un ser vivo, me cuesta trabajo entender todo aquello que es no-vivo (sobre todo lo post-vivo)

Tal vez todo está en la forma en la que vemos el mundo. Solemos ponerle nombre y cualidades humanas a las cosas que no son humanas, para poder entenderlas un poco mejor. Por diversas razones construimos bloques de 7 días, bloques de 4 semanas y bloques de 52 semanas y los marcamos con un inicio y un final. No digo que sea algo estúpido e inútil, porque definitivamente es muy conveniente que todos usemos una escala similar para organizarnos.

Sin embargo, éso es sólo a nivel humano. El tiempo per se no es humano y no tiene nada que ver en realidad con esos bloques. Simplemente existe por razones que yo no entiendo (y que tal vez nunca entenderé). Aunque hubiera hecho un bloque de 17 semanas, eventualmente llegaría a su fin y se cerraría el bloque.

Entonces, ¿importa de algo ese bloque, ese abrir y cerrar? Posiblemente, pero creo que no. Tal vez ese abrir y cerrar nos sirve nada más para tener la idea de un inicio más, de una oportunidad (artificial) de empezar algo. La verdad, siempre podemos empezar algo nuevo.

Es decir, no necesitamos un nuevo mes para hacer algo más, ni siquiera una nueva semana para trabajar como se debe. Pero queremos que todo comience al mismo tiempo y es más fácil dejar pasar el tiempo hasta el siguiente inicio para volver a esforzarnos. Ya no quiero creer en eso.

Pero es difícil y sigo queriendo tratar al tiempo como algo vivo. Debo dejar de hacerlo, poco a poco. Olvidarme que mi visión no necesariamente es la única ni la mejor visión y que sólo porque yo estoy vivo no implica que todo deba estarlo.

Así que hoy dejo morir este mes para siempre. Nunca volverá. Lo mismo pasaría si el año no fuera bisiesto. Venga un nuevo mes mañana, pasado mañana o dentro de tres días. Feliz año nuevo!

Foto: Kevin Dooley, usada bajo una licencia Creative Commons Attribution 2.0 Generic (CC BY 2.0)