miércoles, mayo 11, 2005

Al final del puente...

Now Playing

Because the world is round//it turns me on...

-Lennon/McCartney


Lamento de nuevo haber abandonado otra vez el blog, pero a los directivos de mi escuela les pareció gracioso pasar el puente de modo que fuera sábado, domingo, lunes y martes. Y el viernes la gripe que me dejó escaparme de algunas clases, todo el puente me estuvo matando. No salí, no vi a nadie. Leer, leer, oir música, comer, dormir, leer, cenar, dormir. Mala rutina.

Pero al menos me evitó que pudiera salir a divertirme en algo que, muy seguramente, me hubiera acabado de matar. Permanentemente. Para siempre. Amen.

Pero mi choro hoy no es otra vez sobre la gripe y sus consecuencias nefastas en la vida de un blog y su bloguero autor (vaya título), sino en otro desvarío que hice hoy para literatura...

La pregunta fundamental es: EN otros tiempos, gracias a las tecnologías de aquel entonces, se tomaba a la noche como madre de miles de figuras, demonios y monstruos malignos de toda clase. Los avances científicos daban pie a misteriosas explicaciones, a "ciencias" como la alquimia. Los métodos de evangelización de la Iglesia mencionaban con mucha más fuerza "prácticas" que luego se convertirían en ciencias (dígase magia...)

Sin embargo, los días modernos nos han hecho olvidar tantas cosas... El simple hecho de por qué se asocia la noche y la oscuridad con lo "maligno". No es porque se nos olvide que antes no se podía iluminar como ahora y por ello, la noche era un terrible enemigo imaginario, así como un peligro por los asaltantes, bandidos y la propia imaginación.

¿Cómo nos podemos curar?

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